Tras el anuncio del transporte pesado cruceño de bloquear el ingreso a la refinería de Palmasola para frenar el abastecimiento de combustible en la ciudad, como medida de presión para que el Gobierno levante los bloqueos en el departamento, en las gasolineras se han formado largas filas de vehículos que buscan abastecerse.
En algunos puntos de la ciudad, los surtidores han tenido que cerrar debido a que se acabó el suministro y en otros se observan largas filas, como es el caso de las estaciones de servicio de la avenida Cristo Redentor, así como en otros puntos de la ciudad como la avenida San Aurelio o la avenida Busch y segundo anillo.
La situación se da después de que el dirigente del transporte, Juan Yujra, confirmara a EL DEBER que se llevaría adelante el cierre de la refinería desde el mediodía de este jueves; sin embargo, a esa hora había un movimiento normal de camiones cisternas.
Ante este escenario, Yujra explicó que hubo en retraso debido a reuniones y que desde las carreteras les habían informado que los camiones estaban circulando, pero minutos después se llevaron la sorpresa de que solo se había dictado un cuarto intermedio en el municipio de Pailón.
Lo que se prevé para esta tarde es el despliegue de un contingente policial hasta la refinería,anuncio que fue criticado por Yujra. Si la Policía viene a reprimir la movilización de la refinería en lugar de ir a desbloquear las carreteras, ya que cada uno saque sus conclusiones, expresó el dirigente.
Yujra sostuvo que después de las 14:30 se prevé instalar el bloqueo en rechazo al corte de rutas que impulsan campesinos afines al masismo por conflictos por tierras en el departamento, movilización que ya lleva cuatro días.
Se prevé que a las 15:00 el Gobierno instale una mesa de diálogo con los campesinos para abordar sus demandas. Mientras tanto, el cierre de la refinería sigue en pie, las carreteras se mantienen paralizadas por los bloqueos y las filas no cesan en los surtidores.