La Autoridad de Fiscalización del Juego (AJ) en Santa Cruz entregó 4.263 máquinas decomisadas para su destrucción a la empresa recuperadores de metales Bolivia. La práctica de destruir de artefactos de juego también se realizará en otras ciudades del país, afirmó Jéssica Paula Saravia, directora ejecutiva de la AJ. El 80% de las máquinas de juego que operan de manera ilegal en el país se encuentran en Santa Cruz. Saravia aseguró que seguirán luchando contra las personas que abren negocios sin cumplir las normas. El proceso de destrucción es supervisado por la AJ en cumplimiento de la Ley 060 de Juegos de Loterías y Azar y la Ley 071 de Derecho de la Madre Tierra, garantizando que la destrucción de medios ilegales de juego se realice protegiendo el medioambiente, con el reciclaje y separación de componentes tóxicos, pero sobre todo para que estas máquinas no retornen al mercado ilegal de juego. Por su parte, Arturo Mercado, jefe de operaciones de la empresa Recumet, encargada de destruir las máquinas, aseguró que se cumplirán todos los protocolos en esa tarea. El juego no es una actividad prohibida en Bolivia, pero se debe cumplir con ciertos requisitos, que brinden seguridad, transparencia e igualdad de condiciones para los participantes.