El director del Hospital de Niños Jorge Meddy informó que mantiene al día el pago de salarios a su personal, pese a que el paro de 48 horas convocado por trabajadores de salud continúa generando perjuicios en la atención programada. Asimismo, explicó que la medida sindical obliga a suspender cirugías y consultas no urgentes, aunque los servicios esenciales permanecen activos.
Meddy señaló que el impacto principal del paro se da en el primer y segundo nivel, pero aun así afecta a un hospital de referencia como el pediátrico. Indicó que “cualquier paro perjudica, se suspende algunas cirugías programadas, se suspende la programación”, aunque aclaró que la atención de emergencias y los casos de pacientes provenientes de provincias se mantiene. “No dejamos de hacer las cirugías de emergencia, no se deja de atender pacientes en emergencia… el personal médico está en el hospital y está trabajando”, afirmó.
La gerente del Hospital de Niños, Lorena Ribera, confirmó que el centro cumplió con sus obligaciones: “Hemos cancelado todos los salarios, más retroactivos de los 10 meses y salarios hasta noviembre como corresponde”. Añadió que el hospital prioriza la atención infantil por tratarse de una población vulnerable, pero reconoció que el personal acata la medida debido a lineamientos de la federación.
El director remarcó que, pese a tener los pagos regularizados, el hospital enfrenta un perjuicio innecesario por la adhesión gremial: “Todos para uno y uno para todos dice el sindicato”, expresó. También destacó la necesidad de que los recursos del Sistema Único de Salud (SUS) lleguen completos y no de manera parcial, ya que se destinan a infraestructura, medicamentos y mantenimiento. Señaló: “Lo que estamos pidiendo es que llegue todo lo que tiene que mandar el SUS en su totalidad y no llegue cercenado”.
El paro se desarrolla en una semana marcada por protestas del sector salud, que acumulan cuatro días de atención irregular en Santa Cruz. La Federación de Sindicatos de Ramas Médicas de Salud Pública (Fesirmes) convocó la medida en medio de reclamos por deudas salariales, falta de subsidios y cuestionamientos dirigidos tanto a la Alcaldía como a la Gobernación cruceña.