La ciudad de Santa Cruz se ha visto recientemente de una curiosa y encantadora presencia: esculturas de perezosos hechas de acero. Estas obras de arte son una creación del escultor Édgar Márquez, quien, con el apoyo de empresas locales, busca no solo embellecer el espacio público, sino también generar conciencia sobre la importancia de conocer y proteger a este animal apreciado en la región oriental.
Santa Cruz da la bienvenida a una innovadora iniciativa que busca resaltar la riqueza natural y cultural de la ciudad. Se trata del proyecto denominado “Guardianes del Bosque”, una serie de esculturas de acero en forma de perezoso, conocidas localmente como “perico”, que ahora adornan diferentes puntos estratégicos en la ciudad.
Marco Justiniano, CEO de LUMA y uno de los impulsores del proyecto, en una entrevista con EL DEBER ,explicó que la iniciativa nació como una forma de rendir homenaje a la fauna local y de aportar a la ciudad con un símbolo que la represente, con espacios que combinen arte y cultura. “Desde el comienzo pensamos en algún animal que nos identifique como ciudad”, señaló. Así surgió la idea de representar al perezoso, especie emblemática del oriente boliviano.
En octubre de 2024, se concretó con éxito el primer perezoso de acero en el Canal Isuto, específicamente entre el tercer y cuarto anillo, frente al showroom y las oficinas de LUMA. Esta escultura, que mide aproximadamente 7 metros de largo y 2,5 metros de ancho, fue posible gracias al apoyo de tres empresas locales destacadas, siendo una de las primeras obras de este tipo en realizarse a gran escala.
El proyecto continuó creciendo gracias al apoyo de varias empresas que decidieron unirse para colocar más perezosos en diferentes puntos de la ciudad. Este año hasta ahora, se han instalado esculturas de menor escala en lugares emblemáticos como la Manzana 1, la Avenida Monseñor Rivero, la Avenida San Martín y en la plaza del edificio de la Constructora Mediterráneo.
Próximamente, se colocará una escultura de gran escala en la rotonda de entrada al Urubó, que será la segunda más grande y se espera que esté lista para mediados de junio de 2025. Según Justiniano, estos lugares estratégicos permitirán que un mayor número de ciudadanos puedan apreciar y valorar estas obras, ya que cuentan con una gran afluencia de personas. Los escultores son grandes artistas que a menudo carecen de espacios para mostrar su talento, expresó Justiniano a tiempo de agregar que LUMA ha sido un constante apoyo para los artistas locales, considerando a Édgar Márquez, creador de las esculturas, como parte integral de su familia artística. El proyecto también busca promover la conservación de la fauna y sensibilizar a la población sobre la importancia de cuidar nuestros espacios públicos. “Queremos dejar ese mensaje de preservar nuestra fauna e incentivar a la gente a tener mejores áreas públicas, tomando en cuenta el talento de nuestros artesanos y escultores”, recalcó Justiniano. Para financiar las esculturas, el proyecto cuenta con el apoyo de padrinos. Marco Justiniano, expresa su agradecimiento a las empresas y ciudadanos que han patrocinado cada obra. Entre ellos destacan Gustavo Pereira, de TLG Group; el ingeniero José Luis Landívar, de Greenland; y desde la Constructora Mediterráneo, el ingeniero Orlando Suárez y la ingeniera Roxana Capobianco, además de Roberto Parra, Rafael Paz y Héctor Justiniano. Por su parte, Roxana Capobianco, gerente técnico de la Constructora Mediterráneo, manifestó su entusiasmo por seguir apoyando el arte y la cultura en la ciudad. “Hemos donado el acero reciclado de nuestras obras, y el escultor ha trabajado con nuestro material, promoviendo así el reciclaje y la sostenibilidad”, comentó. Capobianco añadió que esperan que otras empresas se unan a esta iniciativa para seguir embelleciendo Santa Cruz. “Nos gustaría seguir apoyando el arte, tal vez con otro animal que nos identifique y seguir embelleciendo nuestras plazas”, expresó. ¿Quién es el escultor Édgar Márquez? El talentoso escultor Édgar Márquez, egresado de la carrera de Arte de la Universidad Gabriel René Moreno, ha dedicado varios años a plasmar su pasión por el arte en impresionantes obras de acero. Actualmente, sus esculturas adornan el corazón de la ciudad, con una representación a uno de los animales más queridos y vulnerables: el perezoso Desde muy pequeño, Márquez mostró un amor profundo por el arte, destacándose en artes plásticas durante su etapa escolar. A lo largo de más de 13 años ha perfeccionado su talento en la creación de figuras femeninas, pero fue en 2017 cuando decidió independizarse y abrir su propio taller, tras haber trabajado durante cinco años con reconocidos escultores como Juan Bustillos y Carolina Sanjinés. Cada escultura de perezoso de menor escala requiere aproximadamente un mes y medio de trabajo, mientras que las de mayor tamaño demandan alrededor de cuatro meses,, comenta. Conforme se desarrolla la estructura, la figura va tomando forma, explica Édgar Márquez, quien trabaja cuidadosamente la estructura de acero para transmitir no solo la forma, sino también el mensaje de conservación y respeto por la fauna que inspira sus obras. Édgar Márquez expresa su gratitud por la confianza depositada en él por el arquitecto Marco Justiniano y manifiesta su deseo de seguir dejando una huella positiva en su comunidad a través del arte, utilizando su talento para inspirar y promover que las personas puedan tener una mayor conciencia sobre la importancia de cuidar a los perezosos y conocer más sobre ellos. “En mi época de universitario solía ir a la plaza 24 de Septiembre a ver al perezoso, pero ahora como ya no están. ya no se le puede ver. Por eso, con esta escultura, tal vez los padres puedan mostrar a los más pequeños qué es un perezoso”, relata Márquez con nostalgia y esperanza.