A través de su cuenta de Twitter, el expresidente Evo Morales dijo: “La denominada marcha indígena es política, va junto a golpistas, no surge como decisión orgánica ni sindical, sino por intereses políticos y económicos de latifundistas. Es un retorno a tiempos del feudalismo: familias cautivas, sin derechos, defendiendo tierras del patrón”.
Morales realizó la publicación este domingo, tres días después de que la marcha de pueblos indígenas del Oriente, Amazonia y Chaco boliviano ingresara a la plaza 24 de Septiembre luego de 37 días de caminatas y haya sido recibida con honores, banderas y vítores por miles de personas.
En reiteradas ocasiones, los marchistas han rechazado la politización partidaria del movimiento de tierras bajas. El propio presidente de la Central de Pueblos Indígenas de Beni, Abdón Justiniano, señaló en una entrevista con EL DEBER Radio que lo único que hacen es reclamar sus derechos y buscar la unificación de los indígenas.
“Como somos de resistencia (al Gobierno) nos tildan de derecha, pero más allá de lo que ellos piensen vamos a exigir la presencia del presidente Luis Arce (en el diálogo)”, sostuvo el dirigente, a tiempo de exponer que la negociación tiene que ser de presidente a presidente.
Los indígenas marchistas señalaron que no han recibido ayuda de la Gobernación de Santa Cruz y Justiniano lamentó que esas acusaciones buscan desarticular la marcha. “Esta marcha es la piedra en el zapato del Gobierno y tienen miedo de que la gente se dé cuenta de lo que está pasando en Bolivia”, sentenció el líder beniano.
La marcha es considerada política por el masismo y autoridades nacionales. Incluso, la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), que tiene afinidad con el MAS, se ha mantenido distante de los 700 marchistas.
El pronunciamiento del líder cocalero fue respondido negativamente por varios usuarios de la misma red social y recibió un par de mensajes de apoyo.
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