Este martes, 22 de julio, inicia un paro de 72 horas por parte de los trabajadores en salud del departamento cruceño. La medida de presión exige a las autoridades el pago del bono viático de vacunación 2025.
“Pedimos al señor gobernador y a sus secretarios de Economía y de Salud que den la cara; de lo contrario, solicitamos su destitución. Hasta ahora no han resuelto nuestras demandas”, declaró Ester Ortuste, representante de las provincias.
La circular con la que se convocó a los trabajadores al paro, indicaba que el bono de vacunación es un beneficio anual incluido en el presupuesto, pero la Gobernación pidió entre 35 a 45 días de plazo para su pago, propuesta rechazada por los trabajadores.
Hay que aclarar que además del bono, el sector exige la solución a la deuda con el Banco de Sangre, reposición de ítems y contratos municipales, refacciones urgentes en hospitales de tercer nivel, suministro de medicamentos e insumos básicos y pago de sueldos a personal contratado.
De forma recurrente, el sector salud realiza medidas de protesta en las que incluyen una serie de falencias que se evidencian en el sistema de salud. Por eso, en cada una de sus movilizaciones, reiteran el pedido y replican la lista de demandas.
Es así que, este martes los centros hospitalarios tanto de la capital como de las provincias solo recibirán pacientes en sus servicios de emergencias. A inicios de este mes, el sector acató un paro departamental de 24 horas demandando el mismo motivo, que debió ser pagado en 2024. Días después, la medida se extendió a un paro de 48 horas y ahora acatan uno de 72 horas. La medida de presión de los trabajadores en salud, obliga a los padres de familia a hacer filas en el hospital de Niños Mario Ortiz Suárez desde este martes y hasta el viernes, para lograr alcanzar una ficha de atención puesto que son escasos los tickets que reparten para las diferentes especialidades. Similar situación se vislumbra en otros centros hospitalarios como el San Juan de Dios o el hospital Japonés. El paro perjudica