El contrato de Aseo Urbano del Municipio de Santa Cruz, que había sido adjudicado el 2 de marzo, fue anulado este viernes 25 por el alcalde Jhonny Fernández. Durante el anuncio señaló que existían fallas de fondo y que la anulación se efectuaba para garantizar la transparencia técnica, económica y ambiental. Posteriormente, en entrevista con EL DEBER Streaming, Fernández expresó: Hubo observaciones. ¿Usted cree que voy a anular un contrato si está bien? Si hay elementos que están mal, hay que corregirlos, no puedo avalar algo que está contra la ley. El alcalde anunció que ya se está trabajando en un nuevo Documento Base de Contratación, enmarcado en la norma vigente. Es la segunda vez que la licitación de este servicio se anula antes de la firma del contrato. Esta situación aún no fue subida al Sistema de Contrataciones Estatales (Sicoes), donde continúa figurando como adjudicado. Este proceso de contratación había sido observado por los concejales opositores por diversos motivos, le contamos cuáles: 1.- Supuesto sobreprecio de $us 45 millones. Los concejales de Comunidad Autonómica realizaron la denuncia ante la Fiscalía, pues aseguraban que no se explicaba el destino de ese dinero que, además marcaba una diferencia con respecto al primer Documento Base de Contratación (DBC). Este punto también fue observado por el concejal Manuel Saavedra. El Municipio había indicado que la diferencia se debía a que se había tomado en cuenta la inflación y el crecimiento poblacional. 2.- Corte de pasto. El concejal de Demócratas, Manuel Saavedra, observó que este servicio no se encuentra contemplado en el artículo 10 de la Ley Autonómica Municipal Nº 295 de Aseo Urbano, promulgada en fecha 23 de junio de 2016, que establece las etapas del aseo urbano. En un inicio, observó que se le asignaran más puntos que al recojo de la basura dentro de la planilla de calificación para los proponentes. Este viernes el alcalde señaló que ese ítem ya no formará parte del nuevo DBC. 3.- Cálculo del recojo de basura. Saavedra, que presentó sus observaciones ante la Contraloría y el Ministerio de Justicia, hizo notar que se tomó como base 1.400 toneladas al día, cuando el histórico registrado en el Instituto Nacional de Estadística es de 1.600. Qué pasaría una vez se alcanzara la cantidad de toneladas de basura recogida proyectada, era la preocupación del concejal. 4.- Empresa adjudicada. Fue observado que la misma empresa que se adjudicó la primera licitación del servicio de Aseo Urbano también lo hubiera hecho en la segunda. Corrieron versiones de supuesto direccionamiento, lo que fue negado por Emacruz. 5.- Fecha de adjudicación. Los concejales opositores hicieron conocer su recelo porque la adjudicación del servicio ocurrió después de Carnaval y antes del paro cívico del 4 de marzo. La calificaron como una adjudicación hecha “entre gallos y medianoche”. 6.- Duración del contrato. El concejal del Movimiento al Socialismo, José Quiroz, criticó que fuera de ocho años, pese a que la gestión municipal solo dura cinco años. 7.- Entierro sanitario. Era el tercero de los contratos, pues los dos primeros estaban referidos al recojo de la basura. Los concejales de Comunidad Autonómica, José Alberti y su suplente, Federico Morón, fueron los más críticos sobre este aspecto y abogaban por la industrialización de los residuos, similar fue la opinión de Quiroz. Este viernes 25, el burgomaestre anunció que habrá un nuevo contrato para una planta de tratamiento de la basura. Sin embargo, durante la transición se continuará con el actual modelo de disposición de los residuos. 8.- Método de selección. Ese fue otro de los puntos que se observaron con respecto al primer proceso, cuando se ponderaba a la propuesta con precio más bajo mientras que, en la segunda, se tomaba en cuenta: calidad, propuesta técnica y costo. 9.- Características del DBC. Los concejales opositores objetaron que esta segunda vez se licitó el servicio como contrato recurrente, con lo que supuestamente se buscaba evadir la revisión del Concejo Municipal. Según declaraciones del alcalde a EL DEBER Streaming, hubo enmiendas de fondo, cuando solo debían ser de forma. 10.- Boleta de garantía. Fue la causa de que la primera licitación fuera anulada. En la segunda se la incluyó como un monto total. Los concejales de Comunidad Ciudadana observaron que, según las nuevas cifras de esa contratación (que fueron mayores), el monto de la garantía estaría incluido en ese incremento.