La mujer de 27 años que se encuentra postrada en una cama del hospital San Juan de Dios, luego de ser víctima de tentativa de feminicidio, por parte de su pareja que la atacó con un martillo cuando ella se encontraba durmiendo.
El hombre con quien mantenía una relación de dos años y medio, a quien conoció como "alguien romántico y amoroso, casi acabó con su vida la noche del domingo pasado, en la localidad San José del municipio de La Guardia.
“Desperté al segundo golpe que me dio con el martillo. Tuve que arrastrarme hasta la puerta para pedir ayuda”, cuenta Ayamey, la víctima, en entrevista con EL DEBER.
La mujer agredida cuenta que antes de despertar abruptamente por los golpes con el martillo, más temprano tuvo un incidente con su pareja luego de que él saliera de su casa y regresara bajo los efectos del alcohol. Ya no me vas a volver a ver le habría dicho el agresor tras su reclamo.
Esas palabras no significaron nada para ella porque era algo que repetía desde hacía tiempo atrás, pero terminaba pidiéndole disculpas; sin embargo, no imaginó que aquel hombre con quien reconstruía una familia fue el mismo que intentó arrebatársela.
La mujer recuerda que se dispusieron a dormir sin mayores incidentes, pero en algún momento de la noche sintió que había una luz que la molestaba. Cuando despertó, vio a su pareja con una linterna y poniéndose doble chompa y buzos. Cuando le preguntó qué hacía, le indicó que tenía frío y ella continuó durmiendo.
Después, la mujer retomó su sueño y fueron los martillazos que la despertaron. Fueron aproximadamente seis golpes que recibió en la cabeza y que le provocaron hundimiento de cráneo, lesiones en la frente e incluso en la mano, cuando trató de protegerse del ataque.
El hombre se dio a la fuga dejando abierta la puerta de su cuarto y Ayamey se tuvo que arrastrar por el suelo y gritar por auxilio.
Sus dos hijos, de tres y siete años, además de su abuela, salieron de su habitación colindante y se encontraron con la mujer herida y cubierta de sangre.
Su familia salió a la calle a pedir ayuda a sus vecinos, pero desafortunadamente el agresor logró darse la fuga.
La víctima fue evacuada hasta la capital cruceña donde recibe asistencia y espera ser sometida a varias cirugías.
Los niños quedaron traumados al ver a su madre en esas condiciones, incluso, el más pequeño no se anima verla. Ayamey tiene 50 días de impedimento, en tanto que la Policía busca al agresor, luego de que la víctima y su familia denunciaran lo sucedido.
Ayamey es una ciudadana de nacionalidad cubana quien, hace cuatro años llegó a Santa Cruz junto a sus dos hijos y su madre. Además, logró estabilizarse junto a su familia trabajando como cajera. Hace dos años y medio inició una relación con el boliviano José Carlos Maldonado Cortez de oficio albañil.