Una multitudinaria marcha de creyentes cristianos, católicos y evangélicos, llegaron hasta el Cristo Redentor para pedir paz, fe y justicia. En su camino, desde la plaza 24 de Septiembre, vecinos se fueron uniendo y pidieron la libertad de Luis Fernando Camacho, gobernador cruceño, que se encuentra en la cárcel de Chonchocoro (La Paz), detenido preventivamente por el caso denominado Golpe I.
En la marcha también participaron autoridades departamentales y nacionales, además de familiares del gobernador cruceño.
Luis Fernando Camacho Parada, hijo del gobernador, pidió su libertad plena, “una justicia real, que no se doble hacia el Gobierno de turno, y paz”. Lamentó que no tienen información sobre la salud de su papá.
“Estamos prácticamente incomunicados con él. Crece la preocupación de la familia, solo tenemos la información que sale del penal de los abogados y de las personas que están ahí cuidándolo”, manifestó el joven. “Un pueblo que deja sus diferencias de lado y se une a su dios, es lo que agrada a Dios”, manifestó Sandra Serrano, presidente de los laicos de Bolivia. Por su parte, el evangélico Marcelo Salas indicó: “La familia necesita volver a Dios, se tiene que recuperar la oración en el hogar”.
Una vez en el Cristo Redentor, pastores evangélicos y laicos católicos dirigieron oraciones para pedir el cese de la violencia, la paz y el fortalecimiento de la fe.