Luego de un acalorado debate y en dos sesiones que duraron alrededor de cinco horas, con los votos de concejales del MAS y de UCS, se rechazó la propuesta del concejal de Demócratas, Manuel Saavedra, de modificar el reglamento actual del Concejo Municipal heredado de la anterior gestión.
Para Saavedra, siguen primando los intereses individuales encima de los intereses de la ciudad. El apoyo mutuo, que se dieron las bancadas azul y celeste para oponerse a la propuesta, demuestra que no existe la voluntad política para fiscalizar y promover la transparencia en el gobierno municipal, señaló el concejal de Demócratas. “Surgen las alianzas y bloquean la posibilidad de que el Concejo Municipal avance, da pena porque no los eligieron para negociar o hacer contubernios, los eligieron para trabajar por la ciudad y esa es su obligación. Hace siete años cambiaron el reglamento y anularon la posibilidad de que vengan los contratos, parece que acá, quieren seguir con las mismas mañas de tener un Concejo Municipal de adorno”, reclamó el edil ante el plenario. En la sesión se leyó el informe de la comisión de Constitución que indicaba que el proyecto de ley presentado por Saavedra para que los contratos y convenios sean revisados por el órgano deliberante debería ir a consulta del Tribunal Constitucional, vulnerando así la autonomía municipal y las atribuciones del ente fiscalizador. Este informe solo recibió el apoyo de la bancada de UCS y debe volver a la comisión para su tratamiento, lo que dilata la posibilidad de su aplicación en el corto plazo. “Vamos a fiscalizar aunque no les guste, el alcalde y el ejecutivo deben entender que la fiscalización no es un ataque, es una obligación. En este momento el ejecutivo municipal licita, adjudica, ejecuta y se fiscaliza. El ratón cuida al queso. ¿Cómo le vamos a preguntar al TCP?, eso es un insulto a la autonomía municipal y a las capacidades que tenemos como Concejo Municipal”, afirmó el legislador.