La Justicia dispuso la detención preventiva en la cárcel de Palmasola para Alex M. P., de 24 años, familiar de la niña Yuvinca, sindicado de violación e infanticidio en un hecho ocurrido la semana pasada en el municipio de La Guardia.
La decisión fue adoptada tras la audiencia cautelar instalada desde las 19:00, en la que la jueza Susana Zabala lo declaró probable autor de los dos delitos imputados, pese a que la familia de la menor sostiene su inocencia.
La medida judicial se ejecutó luego de que la fiscal Rose María Barrientos ratificara ante la jueza la existencia de indicios suficientes de probabilidad de autoría y solicitara la detención preventiva para asegurar la presencia del imputado durante el proceso.
La audiencia se desarrolló en dependencias judiciales de La Guardia, donde al menos medio centenar de personas, entre ellas familiares de Yuvinca, se concentró en el exterior para exigir la libertad del acusado.
Tras conocer el fallo judicial, los manifestantes cercaron el juzgado para evitar que las autoridades de Policía, la Fiscalía y la Justicia se retiren del lugar y se lleven al detenido a la cárcel de Palmasola. Los custodios policiales pidieron refuerzos para poder retirarse del lugar con el familiar detenido.
El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, explicó que la solicitud fiscal se sustenta en pruebas científicas y diligencias investigativas realizadas por el Instituto de Investigaciones Forenses y la Policía Boliviana, además de declaraciones testificales.
“Bastó un indicio —y es suficiente en este tipo de hechos— para aplicar lo que establece el artículo 226 y proceder a la aprehensión”, afirmó, al subrayar que la detención preventiva no es una condena anticipada, sino una medida excepcional sujeta a control judicial.
La defensa presentó registros de video que, según su versión, ubican al imputado en otro barrio de La Guardia —incluso cargando una garrafa— en el horario en que la menor desapareció el 6 de enero. No obstante, la Fiscalía señaló que esos elementos serán valorados y contrastados con el conjunto de indicios recolectados.
Mariaca precisó que, para esta etapa, el juez evaluó tres aspectos clave: la existencia de indicios, el peligro de fuga y el riesgo de obstaculización. Añadió que los indicios apuntan a que el crimen no habría implicado secuestro, sino que ocurrió dentro de un entorno familiar, respaldado —entre otros elementos— por evidencia biológica levantada en un inmueble donde pernoctaban personas del círculo cercano.
El fiscal general remarcó que, si en el curso del proceso se demuestra la inocencia del imputado, el Ministerio Público podrá emitir resoluciones conclusivas, incluido un eventual sobreseimiento. “Seremos objetivos con lo que hay hoy: son indicios suficientes para poner a esta persona ante un juez por el supuesto delito de infanticidio”, reiteró.
Yuvinca, de ocho años, fue reportada como desaparecida el 6 de enero y su cuerpo fue hallado tres días después cerca del lugar donde fue vista por última vez. La autopsia confirmó agresión sexual y muerte por asfixia, lo que activó la tipificación penal de infanticidio. El caso permanece en reserva mientras avanzan las investigaciones.