El arzobispo de Santa Cruz, Sergio Gualberti, pide que las autoridades y los sectores involucrados apliquen medidas sanitarias que contrarresten el rebrote de la pandemia y así salvar la vida de tanta gente. Indicó que el jueves 11 de febrero, fiesta de la Virgen de Lourdes, se celebra la XXIX Jornada Mundial del Enfermo con el lema: “Señor, Dios mío, clamé a ti, y tú me sanaste”. En este sentido, recordó las palabras del papa Francisco: “La enfermedad siempre… tiene el rostro de cada enfermo y enferma, también de quienes se sienten ignorados, excluidos, víctimas de injusticias sociales que niegan sus derechos fundamentales. La pandemia actual ha sacado a la luz numerosas insuficiencias de los sistemas sanitarios y carencias en la atención de las personas enfermas. Esto depende de las decisiones políticas… de quienes ocupan cargos de responsabilidad. Invertir recursos en el cuidado y la atención a las personas enfermas es una prioridad vinculada a un principio: la salud es un bien común primario”. En ese sentido, el arzobispo exhorta a que estas palabras del papa “motiven a las autoridades y al sector de salud a superar diferencias y a tomar, de común acuerdo, medidas sanitarias que contrarresten el rebrote de la pandemia y así salvar la vida de tantos hermanos y hermanas”. Este domingo en la catedral también estuvieron catequistas, para dar inicio del año de catequesis en la Arquidiócesis. “Ellos voluntariamente se comprometen a acompañar a niños y jóvenes en su formación cristiana, para que crezcan en el conocimiento de Jesús y de la Palabra de Dios, en la vivencia de la fe y en el caminar de la comunidad eclesial”.