El Gobierno Municipal supervisó el inicio de clases y aseguró que la asistencia en las unidades educativas es “relativamente normal”, pese a que el paro del transporte ha obligado a muchos alumnos a caminar largas distancias o buscar alternativas para llegar a sus colegios.
Raúl Ascarrunz, director municipal de Educación, visitó la unidad educativa Pampa de la Cruz y destacó que las clases comenzaron con normalidad.
"Nos hemos reunido con la directora de la unidad educativa, vemos que la afluencia de estudiantes viene siendo relativamente normal a esta hora de la mañana y entonces empezamos las clases, afirmó.
Sin embargo, en varios puntos de la ciudad la realidad fue distinta. Desde la madrugada, el paro de transporte dejó sin micros a miles de ciudadanos, afectando principalmente a los estudiantes. Padres de familia denunciaron que no pudieron llevar a sus hijos al colegio y que muchos alumnos tuvieron que caminar hasta sus unidades educativas o pagar servicios alternativos como motos y toritos.
Mi hija estudia en el centro y tuvimos que esperar más de 30 minutos hasta encontrar una moto que nos lleve. No todos podemos pagar taxis todos los días, expresó Silvia Gutiérrez, madre de una estudiante de tercero de primaria.
En otras zonas, el panorama fue similar. Mis dos hijos no pudieron ir a clases. No había transporte y tampoco podía llevarlos caminando porque trabajo lejos. Es injusto que los niños sean los más afectados, señaló Roberto Aguilera, padre de familia del barrio Luján.
Tolerancia de media hora
El director departamental de Educación, Nelson Alcócer, reconoció que hay colegios afectados y anunció tolerancia de hasta media hora para los estudiantes que lleguen tarde.
“Garantizamos el inicio de la gestión escolar. Hay unidades educativas donde los alumnos pueden llegar a pie; pero en otras, la falta de transporte sí ha generado problemas”, explicó.
En zonas como el Plan Tres Mil o el noveno anillo y la avenida Montecristo, los bloqueos de los transportistas complicaron aún más la situación. Según los dirigentes del transporte, al menos unos 20 puntos de bloqueo se instalarán en el transcurso de la jornada.
Paro sin fecha de solución
El Sindicato de Transporte Urbano ratificó que la medida es indefinida hasta que el alcalde Jhonny Fernández apruebe el incremento del pasaje de Bs 2 a Bs 2,37.
“Nos disculpamos con la población, pero el transporte también es pueblo. Estamos en crisis y necesitamos una solución”, dijo Segundo Ricalde, secretario general del sector.
Desde la Alcaldía, el vocero Bernardo Montenegro advirtió con sanciones para quienes incumplan la normativa y aseguró que no cederán ante presiones. “No habrá ajuste tarifario mientras los transportistas no mejoren su servicio, instalen cámaras de seguridad y paguen impuestos en Santa Cruz”, reiteró.