Soledad Prado /Diego Seas
La Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) entregó este martes distintas notificaciones a varios dueños de parcelas que están ubicados cerca de las riberas del río Amarillo, un afluente del río Ichilo en el municipio de Yapacaní que presenta una contaminación que provocó la muerte de una gran cantidad de peces de al menos 13 especies.
Dimicio Sardán, responsable de la Unidad Operativa de Bosques y Tierra de la ABT en el municipio de Yapacaní, informó que están a la espera de que las labores de limpieza en el río culminen para hacer un recorrido por toda la zona con los comunarios que hoy están en su segundo día de limpieza y recojo de peces muertos.
“Volveremos a la zona para notificar a los propietarios después que termine la limpieza del río. Pudimos, sin embargo, encontrar a una persona y se verificó que realizaron el desalojo de la cobertura vegetal sin respetar las servidumbres ecológicas”, afirmó.
De acuerdo a la normativa, en la distancia del área de protección se debe respetar desde los 20 metros según la categoría de los ríos.
El 2 de noviembre, el río Amarillo amaneció con una gran cantidad de peces sin vida. Los pobladores reportaron la pérdida de más de 10 especies diferentes, entre ellas rayas y pirañas, como consecuencia de la contaminación.
La jornada de este martes se llevó a delante la segunda jornada de limpieza para enterrar los restos de los peces muertos en una zanja, mientras tanto se espera los resultados de las muestras tomadas, tanto de agua como de peces.
Estos resultados saldrán en un plazo entre 8 a 10 días, según el Servicio Departamental de Calidad Ambiental (Sdcam) de la Gobernación de Santa Cruz, los cuales determinarán qué causó el desastre medioambiental. Lea también