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Etiquetado de alimentos en Europa: bloqueo por lobbies, nacionalismos y amenazas

Lunes, 26 de diciembre de 2022 a las 03:09

Por Redacción

Italia ve este etiquetado como un peligro para sus productos bandera, pues, aducen, desincentivaría su consumo. Este rechazo se ha incrementado con la llegada al poder de Giorgia Melloni apoyado por el líder de su partido La Liga, Mateo Salvini, quien califica el Nutri-score de "absurdo".

A inicios de diciembre, la posible adopción de la Nutri-Score como una plataforma de etiquetado obligatorio de alimentos en la Unión Europea fue eliminada de la agenda legislativa de la Union Europea, sobre todo, debido a los bloqueos de Italia que ve en esta iniciativa un peligro para productos como los jamones de Parma,  el gorgonzola o el Parmiggiano reggiano.

En Francia, desde 2017 el Nutri-score fue adoptado como etiquetado oficial aunque no obligatorio y poco a poco logró imponerse en el sector agroalimentario. Más de 400 empresas se comprometieron a a exhibirlo, representando más de la mitad de los volúmenes de ventas. 

El logotipo se difundió también en Europa con la adhesión de los países del Benelux - acuerdo de cooperación intergubernamental entre Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo-, Alemania, España y Suiza, dotándose de un comité de gobernanza política y de un consejo científico independiente.

Sin embargo, en el resto de la Unión Europea se experimenta resistencias, especialmente Italia que ve este etiquetado como un peligro para sus productos bandera, pues, aducen, desincentivaría su consumo. Este rechazo se ha incrementado con la llegada al poder de la derechista Giorgia Melloni apoyado por el líder de su partido La Liga, Mateo Salvini, quien no ha dudado en calificar el Nutri-score de "absurdo.

El rechazo también viene de parte de entidades administrativas, la Autoridad Italiana de la Competencia y el Mercado (AGCM) ha decidido prohibir estas etiquetas pues afirma que la etiqueta Nutri-Score podría estar llevando a los consumidores a cometer errores a la hora de elegir alimentos debido a la clasificación arbitraria que ofrece dicho etiquetado.

“No incentiva al consumidor a hacer una evaluación adecuada para seguir una dieta que satisfaga la ingesta diaria de nutrientes según recoge la prensa italiana.

Para ganar apoyo de la opinión pública, los representantes italianos agitan los ejemplos de clasificaciones que tocan fibras sensibles, en particular las D o E, de colores rojos y atribuidos a los jamones de Parma, al gorgonzola o al Parmiggiano reggiano. Según el Nutri-score, deben consumirse con moderación todos los embutidos y quesos grasos y salados, lo que para los políticos italianos es demasiado. Ellos afirman que al cuestionar estos productos emblemáticos de la gastronomía, se estaría atacando la dieta mediterránea.

Añaden, además, que este tipo de etiquetado no tiene en cuenta las necesidades y el perfil nutricional del consumidor. Desde la AGCM han apuntado que “mientras no exista una legislación europea al respecto, no se puede preferir un método de etiquetado sobre otro. Por lo tanto, quienes deseen utilizar este tipo de etiqueta deberán especificar que el sistema de semáforos se desarrolla sobre la base de un algoritmo y de evaluaciones científicas que no son universalmente reconocidas ni compartidas”.

Las razones detrás del rechazo italiano

Italia alberga un poderoso sector agroindustrial, agrupado en Federalimentare, que representa el 8% del producto interno bruto (PIB) del país. En la primera fila de estos industriales se encuentra el grupo Ferrero. Desde los primeros debates sobre el etiquetado en Francia, el gigante italiano se opone a la Nutri-score y se niega a aplicar el logotipo a sus productos, en particular a su emblemática Nutella. 

Ha sido Carrefour Italia el primer supermercado que ha decidido no aplicar el etiquetado Nutri-Score en productos de marca propia. Según los responsables de la filial italiana de la compañía francesa, se aplicará a todos los productos encargados por Carrefour Italia a sus proveedores y comercializados en Italia o en el extranjero. En productos DOP (Denominación de Origen Protegida) o IGP (Indicación Geográfica Protegida), en productos de la tradición gastronómica italiana, entre ellos, aceite de oliva, y en productos bajo la marca Terre dItalia".

En todos los países que tienen logotipos nutricionales en la parte delantera de sus alimentos - el sistema de semáforos en el Reino Unido, los logotipos de advertencia negros adoptados en una parte de América Latina, el Nutri-score en Francia, etc. -, estos han provocado levantamientos de escudos por parte de los industriales. La introducción del etiquetado a escala europea no escapa a la regla, con la diferencia de que la búsqueda de consenso entre los 27 se convierte en una batalla diplomática.

La opinión del exterior 

La Comisión Europea, por su parte, mantiene una posición de reserva. Cada uno de sus productos en el etiquetado nutricional es examinado e interpretado por las partes interesadas. En contexto cercano a las elecciones europeas de 2024, el tiempo para aplicar la reforma del etiauetado es cada vez más corto y todo hace suponer que la adopción será difícil a no ser que las Presidencias de Consejo. Suecia, que asumirá la Presidencia del Consejo a partir del 1 de enero, podría avanzar el expediente.

Desde el punto de vista de la Organización Mundial de la Salud, el etiquetado nutricional frontal sirve para promover dietas saludables entre los consumidores ya que al facilita la interpretación de la información nutricional que se encuentra en el etiquetado. Esto permite, por ejemplo, que los consumidores tomen elecciones de alimentos más saludables.

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