En menos de 48 horas, el expresidente Jorge Tuto Quiroga sumó a dos figuras cruceñas en su carrera para ser elegido como candidato del bloque de unidad de la oposición para las elecciones de agosto. Ayer pactó con Gary Áñez, el líder de la agrupación Comunidad Autonómica (C-A) y el lunes había logrado un acuerdo con el exgobernador Rubén Costas. Este entendimiento fue bien recibido por el entorno político de Luis Fernando Camacho, otra de las figuras de la iniciativa de la “unidad” opositora a pesar de los impasses que tuvieron esos dirigentes.
Anoche, decenas de seguidores de C-A y de la alianza Libre se reunieron en el centro de espectáculos Sonilum Arena, donde hubo música de orquesta y varios artistas cruceños como Luis Vega, que animaron una función previa al acto político. Esta alianza fue promovida, según dijo el exministro Guido Nayar, “en silencio”, junto con otras personalidades cruceñas como el exdiputado Tomás Monasterio y la exconcejal Desiré Bravo. El mismo Áñez reveló que el entendimiento se logró luego de varias reuniones con Tuto y otros políticos que le son afines.
Durante el acto central, el líder de C-A presentó a Tuto como el “futuro presidente” y lo ubicó en el papel de estadista. Cuestionó de este modo al gobierno del MAS, pero aseguró que se irá.
Áñez luego presentó el eje central del acuerdo con el que apoyarán la candidatura de Tuto a la Presidencia, que aún debe ser resuelta al interior del bloque de unidad de oposición que se firmó el pasado 18 de diciembre.
“Hacemos el compromiso que hemos denominado Santa Cruz; no por Santa Cruz, Bolivia vive en Santa Cruz, Bolivia es Santa Cruz. Por eso, nuestro compromiso se llama Santa Cruz. Hoy vamos a ser garantes del compromiso entre ustedes y este hombre que va a empezar a transitar la transformación real de este país”, anunció Áñez efusivo ante la multitud.
De este modo, explicó que existe un equipo que trabajará para “devolver la dignidad”. “Vamos a transitar a la dignidad”, aseguró tras cuestionar “lo indigno” que resulta buscar medicamentos “cuando no hay ni un paracetamol” o cuando se busca justicia.
“¡Tuto, te entrego mi pueblo!” Así terminó presentando Gary Áñez al precandidato por la alianza Libre, que está formada por varias fuerzas políticas, en las que está el Frente Revolucionario de Izquierda (FRI) que en 2019 respaldó la campaña de Carlos Mesa, quien declinó hace, algunos días, de su intención inicial de buscar la presidencia.
Ya en el escenario, Quiroga expuso las bases de su programa al que calificó de liberal. Anticipó una promoción del modelo productivo de Santa Cruz a tiempo de cuestionar los “cupos” y limitaciones que sufrió la producción de alimentos de la región.
“No es una elección de un presidente más. Es para definir que, si Bolivia sigue atrás con el MAS, como sucedió en Venezuela, Cuba y Nicaragua, países donde no existen jóvenes porque se han ido (...) o apoyan a la libertad. Les pido su apoyo para un largo plazo”, sostuvo el expresidente Quiroga.
También reclamó libertad para el gobernador Camacho, detenido en Chonchocoro desde diciembre de 2022. En ese contexto, aseguró que “la unidad” se construye desde Santa Cruz, la región más productiva del país.
La agenda de Tuto en la capital cruceña fue intensa desde el lunes, cuando pactó con Costas. Ayer, además de firmar con Áñez, explicó su plan de gobierno a un grupo de empresarios en las instalaciones de Fexpocruz.
Efraín Suárez, dirigente de Creemos y representante de Camacho ante el bloque de unidad, dijo que el gobernador estaba enterado de todos estos acuerdos y aseguró que en el caso de Costas existen coincidencias para derrotar al MAS en las elecciones generales previstas para agosto.
Tuto, además de Camacho, el rector Vicente Cuéllar, el empresario Samuel Doria Medina y la economista Amparo Ballivián, son parte de un bloque que proyecta un solo candidato para enfrentar al MAS. “Haré alianzas con el futuro, no con el presente”, matizó el empresario.