La exvocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE) Dunia Sandoval expresó su preocupación sobre las condiciones técnicas en las que Bolivia se encamina hacia las próximas elecciones generales, previstas para el 17 de agosto.
En una carta dirigida al presidente del TSE, Óscar Hassenteufel, y al resto de los actuales vocales del TSE, Sandoval cuestionó la viabilidad de entregar resultados oficiales en un plazo de siete días y propuso la reactivación de un sistema de transmisión rápida de actas para garantizar transparencia y celeridad en el proceso.
“Es inadmisible que existan interrupciones de cualquier naturaleza en pleno proceso electoral, porque implica una falta de institucionalidad y la subsecuente desconfianza popular”, señaló Sandoval, destacando los riesgos que la falta de un sistema de conteo rápido representa en contextos polarizados.
Experiencia y antecedentes
Entre 2016 y 2019, Bolivia puso en marcha la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), un sistema que permitió brindar certidumbre en procesos como el Referendo Constitucional de 2016 y las Elecciones Judiciales de 2017.
Sin embargo, el TREP fue suspendido durante las elecciones generales de 2019, lo que desencadenó una crisis política y social.
Posteriormente, la Sala Plena del TSE anunció en 2020 el sistema de Difusión de Resultados Preliminares (Direpre), pero este fue cancelado a última hora antes de las elecciones de ese año, lo que generó incertidumbre y críticas de distintos sectores.
Desde entonces, no se han repuesto sistemas de transmisión en tiempo real en los procesos electorales posteriores, como es el caso más reciente de elecciones judiciales de 2024.
Un llamado a la acción
La exvocal instó al TSE a dar prioridad a la reactivación de un sistema de transmisión rápida de actas, argumentando que este mecanismo es esencial para fortalecer la institucionalidad electoral y la confianza ciudadana.
Sandoval enfatizó que, en países de la región, los resultados preliminares suelen estar disponibles antes de la medianoche del día de la elección, lo que evita especulaciones y conflictos.
“Es imprescindible que las instituciones electorales tengan procesos digitalizados y transparentes, que permitan a los ciudadanos verificar sus votos y aceptar los resultados democráticamente”, afirmó.
Asimismo, advirtió que la falta de resultados preliminares inmediatos podría incrementar el riesgo de conflictividad social, especialmente en un contexto donde la legislación electoral aún permite un cómputo oficial de hasta siete días.
Transparencia como prioridad
Dunia Sandoval reiteró que un sistema de conteo rápido es una garantía de transparencia e institucionalidad, no solo para las organizaciones políticas, sino también para la ciudadanía, que merece confiar en los resultados emitidos por el órgano electoral.
“Con este proceso, todos ganamos: la institucionalidad electoral, las organizaciones políticas y, sobre todo, la ciudadanía”, remarcó.
La solicitud de Sandoval plantea un desafío para el TSE, que deberá evaluar la viabilidad técnica y presupuestaria de poner en marcha un sistema que, en el pasado, se ha mostrado efectivo para transparentar los resultados electorales.
El próximo 17 de febrero se desarrollará una cumbre política a instancias del TSE. En la agenda figura el TREP y la voluntad de los vocales de ponerlo en marcha este año. Sin embargo, no existe ninguna ley que regule la aplicación de este conteo.