Las autoridades chilenas liberaron a tres militares bolivianos detenidos en el sector del Salar de Coipasa (Oruro), tras determinar que cruzaron la frontera por error debido a la falta de equipos tecnológicos que les permitieran identificar su ubicación precisa, según informó la Fiscalía de Tarapacá.
Los uniformados, identificados como Diego Morales Yucra (28), alférez de la Armada Boliviana; Juan Alex Condori Apazi (42), suboficial segundo del Ejército Boliviano; y Brandon Silvestre Vargas (19), soldado del Ejército Boliviano, “fueron reconducidos” a territorio nacional el 31 de diciembre a las 23:45, a 15 minutos de que comience este nuevo año.
La Fiscalía de la región chilena de Tarapacá, al norte del país vecino y al este de Bolivia, dejó en manos de Carabineros las diligencias de este caso, “como son la toma de declaraciones de los militares, las pericias para determinar la distancia y los pre informes de las armas incautadas”, indicó el representante del Ministerio Público de esa zona Trinidad Steinert.
La detención se produjo por la tarde y, antes de que llegue el 2025, los militares fueron devueltos. El Ministerio de Defensa de Bolivia ni la Cancillería se pronunciaron ayer respecto a este nuevo incidente, el séptimo de los últimos cinco años, aunque esta vez con un nuevo acuerdo migratorio firmado en dicembre.
Las autoridades chilenas explicaron que, aunque no se encontraron indicios de que hubieran cometido algún ilícito en su territorio, las armas que portaban fueron incautadas para pericias. Morales llevaba una pistola Glock con munición y cartuchos de fogueo, mientras que Condori portaba una pistola Morinco sin munición. Los uniformados eran parte del Comando Estratégico de Lucha Contra el Contrabando (CEO-LCC) que reúne a personal de las tres fuerzas militares.
Este incidente tuvo lugar apenas unos ocho después de la firma de un acuerdo de cooperación migratoria entre Chile y Bolivia. Dicho convenio establece procedimientos para el retorno de migrantes irregulares, sean nacionales de ambos países o de terceros Estados, además de buscar la regularización migratoria en zonas fronterizas. Entre Bolivia existen 861kilómetros de una frontera que está por encima de los 3.500 metros sobre el nivel del mar, en una zona marcada por la migración irregular, el contrabando y delitos conexos.
Entre las disposiciones más relevantes de este acuerdos se encuentra la aplicación de controles migratorios en una franja de 10 kilómetros desde la línea fronteriza y la creación de una Tarjeta de Tránsito Vecinal Fronterizo. Este documento permitirá a los habitantes de zonas limítrofes realizar trámites de ingreso y salida de manera ágil y segura.
En declaraciones a radio Bio Bio, Rodrigo Sandoval, exjefe de Migraciones de Chile (durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet) dijo que esa franja de los 10 kilómetros es una ventaja para Chile, puesto que se extiende el “sector territorial dentro del cual la autoridad chilena está en condiciones de retener a aquellas personas que están ingresando en forma clandestina y, por lo tanto, reconducirla”. No limitándose estrictamente a la frontera misma.
Este procedimiento se aplicó a merced de este entendimiento, cuya negociación fue prolongada.
El ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, dijo el 23 de diciembre que este acuerdo de cooperación migratorio tiene cinco objetivos que, básicamente, “estipulan reciprocidad para el ingreso de ciudadanos chilenos al Estado Plurinacional de Bolivia y de ciudadanos bolivianos hacia la República de Chile”. Además, apunta a mejorar la gestión migratoria entre ambos países.
Sus objetivos principales son: procedimientos comunes para el retorno o ingreso de personas migrantes, criterios unificados para facilitar el ingreso de ciudadanos en ambos territorios, adoptando normas más beneficiosas, protocolos bilaterales para sanciones migratorias y respeto a normativas de ingreso y egreso.
Junto con plazos claros para atender solicitudes de residencia de ciudadanos de ambos países y la protección especial a menores de edad y víctimas de trata o tráfico ilícito de personas. “Los bolivianos que se trasladaban hacia la República de Chile iniciaban sus trámites para efectuar o solicitar una residencia temporal de trabajo y esperaban tres, cuatro, cinco, incluso seis meses y tenían que realizar un pago. En septiembre, en la gestión anterior (2023), logramos que esta residencia sea de manera gratuita y en esta última oportunidad hemos logrado que la residencia sea otorgada en un plazo no mayor a 15 días”, explicó.
Este acuerdo es parte de un paquete de tres convenios firmados recientemente, que también incluyen medidas contra el contrabando y protección para ciudadanos fronterizos. Además, refleja la voluntad política de los presidentes Luis Arce y Gabriel Boric.
La resolución del incidente de los militares bolivianos pone en evidencia la importancia de estos acuerdos para prevenir conflictos y promover una relación constructiva entre ambos países, de acuerdo con la valoración que se hizo tras este último incidente.
ALGUNOS CASOS
- JULIO 2017: Dos carabineros chilenos fueron detenidos en territorio boliviano tras ingresar aproximadamente 7.5 km sin autorización. El incidente tuvo lugar en medio de tensiones diplomáticas.
- MAYO 2013: En menos de una semana, se registraron dos incidentes en territorio chileno, elevando la tensión entre ambos países. Uno de los incidentes involucró a una patrulla de cinco soldados bolivianos que cruzó la frontera cerca del río Lauca.