Lorena Hoyos Zambrano PSICÓLOGA CLÍNICA Tareas a partir de los 2 años Permitir que los niños colaboren en casa fomenta su desarrollo adaptativo y su autoestima. Promueve también sus habilidades sociales. Asimismo, como todo aprendizaje, debe ser una experiencia de disfrute compartido, a través de juegos, peticiones amenas y una actitud positiva, en un ambiente acogedor en casa. Se pueden lograr grandes cosas al elogiar al niño al finalizar las tareas, así le enseña el camino a seguir. Los niños aprenden mejor con ejemplos, a través del juego, y usando los juguetes disponibles en casa. Desde temprana edad, al jugar con ellos, se pueden simular tareas domésticas y disfrutar, especialmente a partir de los 2 años cuando los niños desarrollan la habilidad de juego simbólico, creando representaciones de la realidad. Ayudan a organizar la casa De 1 año y medio a 3 años - Recoger los juguetes del piso y colocarlos en un cajón o una cesta - Poner su ropa sucia al canasto A partir de 4 años - Regar las plantas A partir de 5 años - Estirar la cama y ayudar a preparar algunas comidas en casa A partir de 7 años - Guardar su ropa en los roperos A partir de 8 años - Sacar la basura A partir de los 9 años -Acomodar su habitación solo A partir de los 13 años -Aprender a cocinar Alimentarse - Servirse agua del grifo, desde los 2 años - Servirse la comida, desde los 3 años - Poner las servilletas en la mesa, desde los 4 años - Poner la mesa, desde los 5 años Aprender a cambiarse solo - Se quita el chulo o las medias y ayuda a vestirse, de 13 a 17 meses - Enseñarle a colocarse polera y una chamarra, de 2 a 3 años - Enseñarle a desabrocharse la ropa, y ponerse los zapatos, de 3 a 4 años - Enseñarle a vestirse y desnudarse solo, de 4 a 5 años - Enseñarle a elegir su vestuario de manera adecuada, de 7 a 8 años
Todos tenemos una necesidad innata de sentir que estamos contribuyendo a los demás y al satisfacer esta necesidad, experimentamos una sensación de bienestar interno. Los padres pueden orientar a los niños para que satisfagan esta necesidad de sentirse parte de algo y de ayudar, as algo como conectar con los miembros de la familia y reconocer las habilidades que mejoran el entorno tiene un impacto real en la autonomía, e independencia que se busca fomentar en ellos.