Verónica Zapata, diseñadora de moda, decidió expandir su impacto más allá de las pasarelas y llevar su creatividad a las comunidades del Beni. Con un profundo respeto por el folclore y las danzas tradicionales, enseña a los habitantes cómo confeccionar objetos representativos utilizando materiales reciclados.
Su misión: apoyar la cultura
No solo promueve el arte y la identidad cultural, sino que también incentiva la sostenibilidad y el aprovechamiento de recursos.
A través de talleres y demostraciones, ha logrado inspirar a jóvenes y adultos a transformar desechos en piezas únicas que reflejan la riqueza de las expresiones artísticas locales. Uno de sus proyectos más emblemáticos es un tocado elaborado con técnicas innovadoras de reciclaje, donde combina plástico reutilizado y materiales orgánicos para simular la textura y sinuosidad de las plumas naturales.
Este impresionante accesorio, compuesto por 60 plumas grandes y más de 60 plumillas plásticas, ha sido confeccionado completamente a mano. Cada pintada y cosida con fibras naturales, sigue un meticuloso proceso que imita con precisión los detalles visuales de los filamentos de las plumas.
¿Cuál fue la inspiración detrás del diseño de tocados?
Surgió al descubrir en redes sociales una invitación a un concurso de plumaje en Trinidad, previo al inicio de las festividades del Beni, conocidas como la Vuelta al Beni o Chope Fiesta. Al ser hija de una madre movima, nacida en Santa Ana del Yacuma.
Coincidiendo con el Mes de las Madres en mayo, cuando se propuso el concurso, quise ofrecer un regalo especial a las artesanas y madres benianas, especialmente las movimas, en honor a mi madre, Yeye Suárez de Zapata. Este enfoque de plumaje ecológico evita el uso de plumas de paraba, contribuyendo a la preservación de estas especies y promoviendo prácticas sostenibles dentro del arte boliviano.
Hablemos de todo el proceso de diseño y confección del tocado
Primero observé plumas de aves en fotos, imágenes y tocados antiguos hechos con plumas naturales.
Buscamos recrear los tocados con técnicas alternativas al engomado tradicional. Luego estudié los materiales, graficando y probando diferentes formas de ensamblaje mediante costura.
El proceso de creación tomó alrededor de tres semanas.
Reciclé bambú de la quinta de mi primo, Carlos Saavedra, y seleccioné plásticos delgados para trabajarlos mejor. Cada pluma fue cortada, fileteada, pintada y engomada manualmente y las más grandes fueron reforzadas con filamentos de alambre pintado en blanco.
¿Por qué se hace difícil trabajar con estos materiales?
Para lograr la textura de las plumas grandes, conocidas como plumas de la parada o de la cola, fue necesario costurar filamentos de fibras naturales. Lo más difícil fue crear la primera pluma de cada modelo, ya que el tocado requería al menos 30 plumas pequeñas o medianas y 30 grandes, además de otras 60 plumas en la parte baja para decorar el frontis y la parte trasera.
¿Qué impacto tiene su proyecto en la moda sostenible?
Este tipo de creaciones contribuye a la moda sostenible al promover técnicas que protegen a los animales y reducen la contaminación ambiental. La industria de la moda es una de las más contaminantes, desde la producción de textiles derivados del petróleo hasta la saturación de prendas de fast fashion de corta duración. Recrear plumas con materiales reciclados ayuda a preservar especies como las parabas de la Amazonía, evitando el uso de plumas naturales.
Ya anteriormente, presenté mis colecciones inspiradas en la Amazonía y el tocado de machetero, pero nunca había creado uno completamente con materiales reciclados.
¿Hay algo más que transmitir?
Mi intención es compartir estas técnicas con artesanas de distintos pueblos del Beni, no solo para la creación de plumas ecológicas, sino también para el reciclado de telas y otros materiales.
Como mitad cruceña y mitad beniana, este trabajo es un homenaje a mi familia, en especial a mi abuelo Nicomedes Suárez Franco, un ilustre movima cuya historia sigue presente en Santa Ana del Yacuma.
¿Planea seguir explorando el reciclado en sus diseños?
Mis proyectos como diseñadora abarcan pedidos exclusivos, colecciones inspiradas en los macheteros y trajes típicos de Bolivia, así como trabajos artesanales con el pueblo guaraní. Estoy trabajando en una nueva colección basada en otro pueblo beniano. Presenté una colección en Santa Ana del Yacuma, dentro de las festividades del Beni, que comienzan en junio en Trinidad y culminan el 31 de julio en San Ignacio de Mojos.