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Todos trabajan por el bien de todos

Miércoles, 06 de septiembre de 2023 a las 06:04
La obra social de Cabezas, Cordillera, hoy denominada Fundación Ñombori Opaetepegua, ampara a niñas y jóvenes que sueñan con nuevas oportunidades

Ñombori Opaetepegua es una fundación civil de bien social que nació en 2016, 12 años después que el internado y la Unidad Educativa. Se encuentra en los predios de la unidad vecinal Pueblo Viejo, de la localidad de Cabezas, provincia Cordillera. Atrás de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, del pico de plancha a mano derecha, sobre el camino a Las Trincheras, se encuentra ese conjunto de edificaciones rústicas, en medio del monte, ahí no hay lujos, solo funcionalidad y necesidades.

La Fundación contempla las áreas educativas, de salud, productiva y pastoral. Cuentan con la U.E. Nuestra Señora del Carmen, el Instituto Tecnológico Cordillera, El Ceitha Garabatá y el Centro de Educación Especial. Además del internado El Carmen, para niños y jóvenes (en Cabezas, Estación y Mora), la casa de acogida del padre Roberto y las casas para universitarios en Camiri y Santa Cruz.

En el área de salud tiene la enfermería, medicina natural y el centro de fisioterapia; el área productiva tiene agropecuaria, lácteos, gastronomía, los talleres de corte y confección, mecánica y carpintería, chanchería, apicultura, avicultura, lechería, viveros y huertos. Hasta el momento, más de 1500 estudiantes recibieron su diploma de bachiller y más de 550 concluyeron sus estudios en el ITC.

Oportunidad para ellas

Niñas abandonadas, maltratadas, violentadas, que provienen de hogares disfuncionales o de escasos recursos, representan un gran porcentaje de los educandos. Se forman y muchas se quedan a trabajar en la obra social aplicando lo aprendido, porque la educación es el arma para salir del círculo de la violencia y de la pobreza. Entrevistamos a mujeres que le ponen el hombro a la obra social que creó el sacerdote Roberto W. Thames, mentor y director de la Fundación.

Sacerdote Roberto Thames

Sisi Rodríguez Rodríguez. 16 años. Alumna de 5to de secundaria

Ingresó a la obra social como alumna externa de la Unidad Educativa Nuestra Señora del Carmen al sexto de primaria, tiene 16 años, cursa el quinto de secundaria y paralelamente, sigue la carrera de gastronomía, para lograr el bachillerato técnico humanístico. 

Sisi estudia por las mañanas y por las tardes, mientras que, por las noches, ayuda a su abuela Maida a vender hamburguesas y pollo frito, en un carrito que instalan en la esquina de la plaza del ‘pueblo viejo’ de Cabezas, de esta manera también aplica sus conocimientos en las artes culinarias que aprende en el colegio. 

Al egresar quiere continuar sus estudios superiores en la carrera de educación, su sueño es ser docente, para impartir conocimientos en su pueblo natal, Cabezas, y retribuir a sus abuelos lo que ellos hacen para que ella se forme y alcance una profesión.

Miriam Baltazar Ticona. Licenciada en Ciencias Biológicas y directora del Instituto Tecnológico Cordillera (ITC)

Trabaja con el padre Roberto desde 1998 en la parroquia Corpus Christi en Santa Cruz y desde el 2004, en Cabezas, en el proyecto educativo. “Antes de ser profesional apoyé el grupo juvenil Jumica, luego en la formación de jóvenes, como docente en el colegio El Carmen, en el Cea Garabatá y el instituto técnico, fui docente de apicultura, agricultura y medicina alternativa”.

El ITC empezó a funcionar el 1 de agosto de 2009, cuenta con 108 estudiantes que vienen de diferentes comunidades del municipio y de otros lugares, son 45 mujeres y 63 varones, que siguen las carreras de Agropecuaria y Veterinaria, a nivel técnico superior, Corte y Confección, a nivel técnico medio. También se brindan cursos de carpintería, agronegocios y gestión apícola.

Virginia Cachi Iriarte. Técnica agropecuaria. Encargada de producción de lácteos y panadería

Virginia Cachi (de caqui), en primer plano

Ingresó a la obra social como secretaria de la Unidad Educativa Nuestra Señora del Carmen el 2005, una vez que concluyó su bachillerato en la U.E. Serafín Rodríguez Ayala, de la localidad de Cabezas. Se formó como técnica superior en Agropecuaria en el ITC.

Actualmente, es responsable de la producción de lácteos (queso, helados, bolos de leche y de yogur) y de la panadería. De esa manera ejerce su profesión en la entidad donde se capacitó, ayuda en la manutención de su hogar y logra sus metas.

‘Vicki’ es beniana, y llegó muy pequeña al municipio con su familia. Está casada con Marco Montaño y tienen tres hijos. Juntos han conseguido edificar su vivienda propia. Por ello, Ñombori Opaetepegua, palabras guaraníes que traducidas al español quiere decir: todos trabajando por el bien de todos, cumple su fin.

Luzbaida Warnes Torrico. Docente de computación. Encargada de la panadería en Santa Cruz

“Me siento bendecida de haber conocido al reverendo padre Roberto Thames, en 1999. Empecé a trabajar con él como docente de computación en la escuela Corpus Christi que el mismo fundó, luego me invitó para trabajar como parte de su equipo pastoral en una comunidad rural y acepté, en aquel lugar viendo las necesidades comenzamos el proyecto de un colegio internado, trabajando con mucha entrega desde el 17 de diciembre del 2002. Me satisface ver a la gente que ahora tiene nuevas oportunidades y puede realizar sus sueños.

Mis metas siempre fueron luchar por el bien común y por los más necesitados, ayudar para que los estudiantes logren sus propósitos a través de la educación y lograr que este proyecto, hoy Fundación, sea autosostenible. Actualmente, trabajo en el área productiva de gastronomía, como encargada de la panadería en Santa Cruz, km 12”.

Clementina Moye y Luzbaida Warnes

Clementina Moye Noe. Enfermera Trabaja. en el área de salud de la Fundación

“Apoyo en su labor al padre Roberto desde 1998, en Trinidad, en la parroquia Virgen de Pompeya, acompañaba a grupos de estudios bíblicos y la oficina parroquial. Luego el padre se vino a Santa Cruz, en septiembre de ese mismo año, también me trasladé a la ciudad en noviembre, empecé a vender ropa con una señora, en el mercado La Ramada.

En enero del siguiente año, el padre me invitó a trabajar en la parroquia de Corpus Christi, así llegué hacer lo que me gusta, nuevamente con catequesis y con la pastoral parroquial hasta el 2002 que nos vinimos a la parroquia de Cabezas, seguí con mi labor en la pastoral en las comunidades.

Desde el 2006 trabajo en el área de salud con medicina natural y atención de enfermería a los jóvenes de las diferentes unidades educativas y los trabajadores de la fundación Ñombori Opaetepegua”.

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