En la calidez de Santa Cruz, una arquitecta apasionada y visionaria, Jimena Leaños encontró su propósito más allá del diseño convencional. Casada con Reinaldo Franco y madre de la pequeña Lucía (8), Jimena decidió emprender un camino único. Inspirada por su propia experiencia como madre, creó un negocio que transforma los hogares diseñando muebles especialmente para niños. Para finalizar un mueble y entre¬garlo al cliente contamos con un equipo de especialistas. Mi socia y compañera, Gabriela Padilla, que se incorporó a la empresa en el 2020, es también la arquitecta que se encarga de diseñar los muebles. El sueño realizado de ver que la cama es un gatito o una mariposa. Es algo que realmente transforma un espacio en un hogar de ensueño. A través del mueble el niño puede ejercitar su imaginación, tener seguridad, autoestima, y no postergarlo para cuando ellos sean jóvenes. Si le damos las herramientas que seguramente ellos van a poder manifestar todas esas aptitudes que uno como padre quiere ver en sus hijos. Su mayor experiencia. Llevábamos unos meses de haber empezado, todavía estaba armando nuestro equipo y el primer contrato fue cotizar un dormitorio completo, me fui con mi niña. Me pidieron la cama, el velador, el escritorio, la cómoda, el juguetero, llegué a mi casa, se lo dibujé, le pasé la propuesta, el presupuesto y me respondió al instante que estaba aprobado, que empezara el trabajo con un 50% del pago inicial. Esa fue el impulso de que había una posibilidad de que el emprendimiento vaya más allá. Metas y proyectos a futuro.Nuestro plan es continuar, tenemos más herramientas que antes, tenemos el catálogo, la experiencia y la demanda también no solo de clientes de Santa Cruz, sino de otras ciudades de Bolivia. Ya tenemos algunas familias que nos escriben al Facebook e Instagram MadeMía, desde otros departamentos del país para hacer pedidos con requerimientos específicos. Hay planes de trabajar con más gente para poder aumentar un poco más nuestra producción. En un principio hay incertidumbre, hay miedo, llega un punto en que uno se cuestiona si hizo bien o cómo podemos mejorar. Entonces si uno disfruta lo que hace, confía en el proyecto creativo, conoce todo el proceso y los materiales, es mucho más fácil sobrellevar los tiempos difíciles. Y así podemos atesorar más cuando vienen los buenos resultados.
Desde la concepción de la idea hasta la realización del producto, Jimena y su equipo se dedican a crear piezas que transmiten calidez y funcionalidad.
Cada mueble está impregnado del deseo de hacer que los niños se sientan especiales, al tiempo que alimentan su curiosidad y su capacidad de soñar en grande. En cada proyecto combina su talento arquitectónico con su amor por los pequeños, demostrando que su trabajo es, en esencia, un acto de amor que transforma no solo espacios, sino vidas.
Su motivación. MadeMía surge como una búsqueda muy personal. Cuando yo me convertí en mamá quería tener tiempo para mi bebé y fue de esa manera que mientras criaba a mi niña me fui empapando de las tendencias y creaciones que yo podía ver en otros lugares, en otras ciudades, los muebles muy bonitos y su factibilidad de poder hacerlos, dibujarlos, hacer un plano y llevarlos a la realidad con los materiales adecuados.
Había una oportunidad para hacer algo diferente y manejar mi tiempo en la crianza de mi hija, y a la vez involucrarme en este mundo de los muebles infantiles, el diseño y la elaboración.
El diseño de muebles alimenta la imaginación, independencia y confianza de los niños. En cada producto que elaboramos debe tener la altura adecuada para los pequeños, el por qué añadirle formas de la naturaleza, los colores que reflejen alegría, lo que está comprobado de la mano de la psicología que brindarle al niño un entorno que sea amigable de alguna manera va a contribuir a que tenga una vida emocional¬mente más estable y segura.
¿Cómo inicia el proceso hasta la materialización del mueble?
Por ejemplo, al cliente le preguntamos si tiene alguna medida específica, la edad del niño, para ver con qué altura trabajamos y en base a sus referencias, procedemos a elaborarle el diseño del mueble. Y una vez el cliente nos aprueba el modelo, ya se va al taller.
Materia prima especial.Trabajamos con maderas de roble, pino, cedro, y también multilaminados, lo que nos permite darle un fino acabado. Hay mucha alegría y satisfacción cada vez que vemos el resultado no solo en la mirada de los niños.
¿Qué consejo le daría a las que desean emprender?