Artista en pintura y emprendedora, con un pequeño negocio de artesanías llamado Camba Patujú, donde muestra la cultura de cada pueblito a través de sus productos hechos a mano como tejidos, bordados, pinturas, esculturas, semillas nativas de Santa Cruz.
Nadia nació en Santa Cruz, es hija de Alex Montaño Valverde y de Helen Ortiz Escalier; es mamá de Noe Hiltebrand Montaño, a quien guía bajo el eslogan: “Vivir la vida para ser feliz, asumir proyectos de servicio social, ser útil a mi pueblo y a Dios con voluntad”. Egresó bachiller del colegio Simón Bolívar y se formó en la carrera de Auditoría Financiera, de la UAGRM, más un diplomado en Gestión Humana, en la UPSA.
Activista Hace tiempo, cuando los marchistas de los pueblos indígenas del oriente boliviano, enarbolaban la bandera del patujú reivindicando los pueblos nativos, Nadia los seguía por las redes sociales. Los líderes fueron su inspiración porque luchaban por los derechos de la tierra, cultura e identidad. “Para ayudarlos se me ocurrió hacer banderas con la flor del patujú y enviarlas a ambas marchas. Cuando llegaron a la ciudad les propuse exponer y vender sus artesanías”. Así comenzó a pintar sombreros de saó con la flor del patujú, collares y aros, decorados con semillas nativas como el sirari, macororó, lágrima de María y paichichi.
“Apoyo a todas las artesanas, pero impulso especialmente a las de Santa Cruz, porque es mi tierra. Ayudo a buscar oportunidades de ferias para vender sus productos. Viajo y conozco nuevas comunidades, comparto mi experiencia con las artesanas de Santa Cruz, Paurito, La Guardia, El Torno, Porongo, Vallegrande, Guarayos, San José de Chiquitos, San Miguel, San Ignacio, Concepción, San Javier, San Ramón, Yapacaní, San Carlos, Buena Vista, Portachuelo, Montero, Warnes y Camiri”.