Foto: Pablo Manzoni
El amor es bonito
Flavia Pérez Jiménez y Matheus Da Fonte Carvajal se casaron en los románticos jardines del Hotel Los Tajibos, y entre sus galerías recibieron a sus invitados. Los novios compartieron sus momentos más inolvidables, la felicidad, el goce y la satisfacción que experimentan en su relación amorosa, especialmente cuando están dando inicio a una relación más establecida.
La organización de la boda en manos de Ximena Jiménez, mamá de la novia, hizo que la fiesta tenga el éxito esperado con risas compartidas, momentos de diversión, demostraciones de afecto y la promesa hermosa de apoyo a su nueva vida de esposos.
Las bodas más íntimas cada vez están ganado terreno y no es por casualidad: permiten enfocarse en lo que realmente importa, celebrar el amor con quienes de verdad son parte de tu historia. Desde un marco de cuidado al mínimo detalle en la calidad del tiempo compartido con los seres queridos más cercanos a la pareja, los novios ofrecen la posibilidad de crear un ambiente más acogedor y emotivo, donde se puede disfrutar con la familia y las amistades más cercanas.
Lo comparte una especialista en la organización de eventos, Ximena Jiménez, que se ha puesto a prueba y muy emocionada cuando se presentó la boda de su hija Flavia.
El primer paso es elegir un lugar con alma
Puede ser un jardín familiar, una terraza con vista o un espacio boutique lleno de personalidad. Lo importante es que los novios y sus familias estén cómodos.
Al reducir la lista de invitados, se libera presupuesto para mimar los detalles: un menú cuidado, una decoración con identidad, una experiencia más cercana y auténtica. Las bodas pequeñas no son versiones reducidas de las grandes, son celebraciones distintas.
Si la boda es de día, aprovechá la luz natural, usá tonos suaves, flores silvestres y un dress code relajado. Si es de noche, jugá con la iluminación cálida, un vestido más elegante y una playlist que los acompañe hasta el último baile.
En la boda más clásica, aconsejo poner énfasis al romanticismo, que sea un evento inolvidable entre colores suaves, iluminación tenue con velas y luces, flores en abundancia, y detalles que hacen sentir a la pareja soñadora y enamorada.
Y, por último, pero lo más importante: no busques la perfección, buscá conexión. Una boda inolvidable no es la más lujosa, sino la que se siente verdaderamente el amor.
12 Tips para el mejor día de tu vida
1. Invitá sólo a los más allegados. Priorizá calidad sobre cantidad. Si no compartís con esa persona hace 1 año, no tienes que invitarla.
2.Creá momentos especiales. Como una ceremonia más íntima con votos personalizados escritos a mano, ¡lo más top!, o un brindis íntimo.
3. Reservá tiempo para fotos con quienes más querés: tu familia cercana, amistades de toda la vida o incluso mesa por mesa.
4.Elegí una locación que ‘habla’ de ustedes. No tiene que ser lujosa, pero sí significativa.
5.Diseñá un menú que los represente. Desde platos favoritos hasta bebidas, como un recordatorio del tiempo de enamorados.
6. Personalizá cada detalle. La música y los recuerdos para cada invitado.
7. Dejá los espacios para la espontaneidad. No todo tiene que estar cronometrado, todo debe fluir con emoción y alegría.
8.Armá un ‘first look’ o un momento a solas antes de la ceremonia. Ayuda a bajar los nervios y conectar con la familia y las amigas.
9. Disfrutá. Es el objetivo. Baile y brindis para hacer la fiesta inolvidable porque lo importante es compartir la felicidad de sus votos y por toda la vida.
10.Dale atención a la distribución de las mesas y confirmación de invitados. Para evitar malos entendidos ese día, cada detalle debe ser personalizado.
11.No pensés darles gusto a todos, es un gran error. Lo que hagan o contraten los debe identificar, porque podés arrepentirte al ver las fotografías y así notar que no se refleja la personalidad de ambos novios.
12.Pidan ayuda o contraten organización. Para disfrutar como invitados, sin estar pendiente de todo, las atenciones y cuidados de una organizadora de bodas en algo fundamental.