RITA MEDINA, NUTRICIONISTA Una alergia alimentaria en niños es una reacción adversa del sistema inmunológico a uno o más componentes de un alimento, que puede causar una variedad de síntomas y problemas de salud. Hay varios aspectos clave de las alergias en niños que debemos tomar en cuenta, por ejemplo, la reacción inmunológica que se caracteriza por una respuesta (del organismo) al consumir un alimento o grupo de alimentos, y es algo casi inmediato. Lo que desencadena una serie de síntomas, desde las alergias leves hasta graves y pueden incluir problemas digestivos, cutáneos, respiratorios y cardiovasculares. Tipos de alergias *Alergia inmediata: Es la forma más común de alergia alimentaria en niños y se caracteriza por la producción de anticuerpos en respuesta a un alimento. *Alergia a largo plazo: Esta forma de alergia no implica la producción de anticuerpos y puede ser más difícil de diagnosticar. *Intolerancia alimentaria: Ocurre una reacción adversa a un alimento que no implica una respuesta inmunológica. Alimentos y las alergias Pueden provocar diversas reacciones alérgicas en los más pequeños, por ejemplo, los lácteos como la leche de vaca, los huevos, los frutos secos (nueces, almendras, maníes), pescado y mariscos, el trigo y la soya. Es importante consultar con un profesional de la salud para determinar si un niño tiene una alergia alimentaria y para desarrollar un plan de tratamiento adecuado. Los cuidados para evitar las alergias en los niños son fundamentales para prevenir y minimizar los síntomas. Y sobre ello, a continuación, te presento algunos consejos: La prevención y cuidado *El amamantamiento: Una de las mejores formas de prevenir las alergias en los niños desde la primera infancia. La leche materna contiene anticuerpos de larga duración que ayudan a proteger al bebé de las alergias. *Los alimentos, día a día: Cuando se introducen nuevos alimentos en la dieta del bebé, es importante hacerlo de manera gradual y en pequeñas cantidades para evitar reacciones alérgicas. *Evitar los alérgenos: Si hay antecedentes familiares de alergias, es importante evitar la exposición a alérgenos comunes, como el polen, los ácaros del polvo (alfombras y cortinas) y los alimentos que causan alergias. *Cuidados en el hogar: Utilizar ropa de cama y toallas de algodón. La ropas y toallas de algodón pueden ayudar a reducir la exposición a alérgenos. Además, evitar el humo del tabaco que puede aumentar el riesgo de alergias y asma en los niños. Atención con la dieta *Si un niño tiene reacciones ante un alimento específico, es importante evitarlo en la dieta. *Incluir alimentos ricos en antioxidantes, como las frutas y las verduras, que ayudan a reducir la inflamación y el riesgo de alergias. *Mantener una dieta equilibrada puede ayudar a reducir el riesgo de nuevas alergias y así prevenir las molestias en los pequeños. La caseína y la lactosa en los niños La caseína y la lactosa son dos componentes principales de la leche de vaca que pueden causar problemas de salud en algunos niños. *¿Qué es la caseína? Es una proteína de la leche que contiene un alto valor biológico, pero que puede causar una reacción alérgica en algunos niños. Lo que puede llevar a síntomas como erupciones cutáneas, diarrea, vómitos y dificultad para respirar. *La intolerancia. Algunos niños desde su primera infancia pueden tener intolerancia a la caseína, o no pueden digerirla adecuadamente, por ejemplo, el yogur natural. Esto puede causar síntomas como dolor abdominal, diarrea y flatulencia. *Autismo y trastornos. Algunos estudios sugieren que los péptidos de la caseína pueden influir en el origen del autismo, o estar relacionado, aunque esta relación aún no está clara entre los médicos. *La lactosa. Es un azúcar que se encuentra en la leche de vaca. Algunos niños pueden tener intolerancia a la lactosa, lo que significa mucha dificultad para digerirla y esto puede causar síntomas como dolor abdominal, diarrea y flatulencia. Algo para tener en cuenta que no todos los niños que consumen leche de vaca desarrollarán problemas de salud. Sin embargo, si sospechas que tu hijo tiene intolerancia a la caseína o la lactosa, es importante consultar con un profesional de la salud para determinar el mejor curso de acción.