Aunque estaba prevista una lluvia en horas de la tarde en todo el occidente del país, lo que cayó sorprendió a la ciudadanía y poblaciones aledañas a La Paz. El temporal provocó inundaciones en Oruro y Potosí también tiene alerta naranja por desborde de ríos.
Los reportes desde las ciudades de La Paz y El Alto dieron cuenta que la urbe alteña fue la más perjudicada y su desagüe pone en peligro a la aledaña población de Achocalla. El río Torrentera, que baja desde la ciudad de El Alto, se desbordó y provocó caos en toda la parte norte de esta población.
En febrero de 2024 se produjo una mazamorra producto de la persistente lluvia caída en la ciudad de El Alto y la falta de canalización en Achocalla. El deslave se llevó al menos una docena de casas y mató a una madre y sus dos hijos que fueron aplastados por un muro remojado por la lluvia.
Este viernes, el granizo que cayó sobre la ciudad de El Alto provocó una inmensa riada y que desbordó al pequeño río que cobró un caudal inusitado provocando la alarma de los vecinos. Algunos, preocupados por la situación, salieron a tratar de canalizar el torrente.
Mientras, en Oruro, la falta de una salida para dirigir la corriente del agua que se forma por las lluvias provocó que las calles se inundaran y se formaran inmensos charcos de agua que impedía la circulación de los transeúntes sorprendidos por la lluvia.
Por más de dos horas, los orureños que estaban en las calles tuvieron que buscar refugio porque la lluvia era incesante. Los orureños explicaron que la ciudad se encuentra al pie del cerro San Felipe y todas las aguas bajan hacia el centro de la ciudad.
Mientras que en Potosí, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) emitió una alerta naranja porque los desbordes de los ríos pueden afectar a siete poblaciones: San Pedro de Buena Vista, Toro Toro, Llallagua Yocalla, Tarapaya Tinguipaya y Vitichi, además de poblados menores cercanos.