Desde su domicilio, por detención sin derecho al trabajo, ordenada por un juez, Rómulo Calvo, presidente del Comité pro Santa Cruz, confirmó que se mantiene la medida del paro, ante la falta de respuesta del nivel central a la demanda de que el censo se realice en 2023, y de que los resultados se entreguen en 120 días.
"El próximo sábado, a esta hora, Santa Cruz estará parado completamente, dijo, y especificó que se tratará de un paro movilizado, con bloqueos, y que como siempre, debe enmarcarse en el respeto y la tranquilidad, ignorando las provocaciones y agresiones. Hay que demostrar que Santa Cruz está unida, que es la fuerza. El resto de Bolivia espera que Santa Cruz le pueda reflejar la tranquilidad y la esperanza, exhortó.
Según Calvo, lo único que frenaría el paro es que el Gobierno nacional se enmarque en la normativa, y cumpla los compromisos de un censo en 2023, con resultados en 120 días.
Aseguró que otros sectores en otros departamentos ya están asumiendo la defensa de este derecho constitucional, haciendo muchas actividades; y sobre el endurecimiento de medidas para él, Calvo informó que seguirá el paro desde su domicilio, trabajando con los diferentes sectores para dar tranquilidad. Tengo un mandato de mi pueblo que haré cumplir, conmigo o sin mí, el paro se llevará a cabo, es la decisión de un millón y medio de personas. Mi presencia es parte, pero no es indispensable, esta es una lucha de todos los bolivianos y los cruceños harán respetar los derechos constitucionales de todos los bolivianos; se va a asumir el mandato de un cabildo de más de un millón de personas, insistió. Sobre la facilidad del Gobierno para resolver otros conflictos, menos la demanda cruceña, el líder cívico manifestó que siempre Santa Cruz ha sido olvidado por el centralismo, a pesar de ser uno de los pilares de la economía y de la alimentación. Santa Cruz no recibe lo que da, Santa Cruz siempre está sometido a la fuerza del Gobierno. Ustedes ya escucharon que vamos a estar sometidos a la presión de la Policía, de las hordas que van a salir, de estos ministros que abusan del funcionario público para que atente contra otro boliviano, dijo y nombró directamente a Édgar Montaño y Eduardo Del Castillo, ministros de Obras Públicas y de Gobierno, respectivamente. Si existe confrontación, enfrentamiento, muerte, hay dos culpables: ministros Montaño y Del Castillo, van a tener que asumir la responsabilidad del luto y el dolor de la población boliviana, dijo, argumentando que están trayendo gente de otros departamentos, más policías, para atemorizar y atentar contra el paro. Lamento la posición de los ministros, los dos más importantes, con mayores recursos del país, los tienen en Santa Cruz, promoviendo la persecución y el terrorismo, arremetió.
Llamó delincuente a Montaño, quien ya en el anterior paro usó recursos del Estado y a los funcionarios para amedrentar y abusar de la población.