Una intervención policial ejecutada de madrugada en el centro penitenciario de Villa Busch, en el departamento de Pando, permitió el secuestro de una gran cantidad de objetos prohibidos que ponían en riesgo la seguridad interna del recinto y de las personas privadas de libertad.
El comandante departamental de la Policía Boliviana en Pando, Erland Monasterio Banegas, informó que el operativo de requisa se realizó alrededor de las 5:30 de la mañana con la participación de más de un centenar de efectivos policiales, quienes ingresaron a distintos pabellones y áreas comunes del penal.
“Nos hicimos presentes en el centro penitenciario de Villa Busch con personal policial para realizar una requisa y hemos encontrado varias novedades”, señaló la autoridad, al detallar que entre los objetos incautados figuran teléfonos celulares, cargadores, jeringas, equipos de música, armas punzocortantes como machetes, tijeras y cuchillos, además de audífonos inalámbricos, parlantes, cigarrillos artesanales y herramientas de dudosa procedencia.
Monasterio explicó que todos estos elementos generan inseguridad al interior del recinto penitenciario. “Estas personas no están ajenas a recibir seguridad, pero también se debe garantizar condiciones adecuadas para su proceso de reinserción social”, remarcó.
Según el reporte oficial, los objetos fueron hallados en al menos tres pabellones y fueron inmediatamente secuestrados como parte del procedimiento. Ahora, el director del penal elabora el informe correspondiente para remitirlo a la Dirección Nacional de Régimen Penitenciario, instancia que evaluará las acciones administrativas y disciplinarias que correspondan.
Monasterio informó que este tipo de operativos se ejecuta de manera permanente y preventiva, con el objetivo de reforzar el control penitenciario, evitar hechos delictivos y garantizar el orden y la seguridad tanto de los internos como del personal que trabaja en el recinto.
La requisa en el centro penitenciario de Villa Busch forma parte de una estrategia integral de control impulsada por la Policía, que busca cerrar el paso al ingreso y uso de objetos prohibidos en los recintos carcelarios del país.