El gobernador de Pando, Regis ‘Papito” Richter, se reunió con el canciller Fernando Aramayo para acelerar la apertura formal del paso fronterizo Extrema (Bolivia) – San Lorenzo (Perú), una demanda histórica de más de 30 años que podría transformar la economía de la Amazonía boliviana y fortalecer su conexión con los mercados del Pacífico.
Pando es el único departamento de Bolivia que solo cuenta con un punto fronterizo operativo —el de Cobija con Brasil—, lo que limita su integración y encarece el comercio. La apertura del paso con Perú permitiría conectar a la región con el Corredor Amazónico, un eje que une la selva boliviana con Madre de Dios, la región central peruana —incluido el departamento de Arequipa— y los puertos del sur, además de enlazar con rutas que alcanzan incluso Manaos, en Brasil.
Tras la reunión, Richter destacó el cambio de enfoque del nuevo Gobierno y la disposición inmediata de la Cancillería para priorizar el proyecto.
“Hay voluntad y hay compromiso. Sin muchas vueltas, nos atendió de primera mano el canciller Fernando Aramayo y su viceministro. Gracias a conversaciones previas con el presidente Rodrigo Paz Pereira, hoy el Canciller conoce a detalle una de nuestras demandas históricas”, señaló.
El gobernador subrayó que este paso fronterizo permitirá reducir tiempos de conexión, fortalecer la producción amazónica y articular a Pando con los estados vecinos de Brasil para acceder a la Ruta Bioceánica en menor tiempo. “Esta conexión puede transformar Pando, fortalecer la producción de la Amazonía boliviana y unirnos con los estados vecinos del Brasil para acceder a la Ruta Bioceánica en un tiempo mucho más corto”, afirmó.
Richter recordó que la Gobernación ya invirtió más de Bs 6 millones para adecuar la infraestructura del puesto fronterizo en Extrema, obras que están concluidas desde hace más de cuatro años. Sin embargo, la falta de acción del anterior gobierno nacional paralizó la habilitación definitiva del paso. “Lamentablemente el anterior gobierno no aceleró los procedimientos. Hoy, en cambio, existe una decisión clara: la Cancillería expresó su voluntad de priorizar la apertura en los próximos meses”, señaló.
La apertura del paso Extrema–San Lorenzo ha sido impulsada por ambos países desde 2015. En 2020 se firmó un acuerdo mediante intercambio de notas y en 2023 Perú ratificó el convenio. En febrero de 2025 se avanzó con un nuevo acuerdo para instalar un Módulo Temporal Fronterizo, clave para iniciar el funcionamiento del paso mientras se implementan infraestructuras permanentes.
Actualmente, Bolivia y Perú se encuentran en fase de implementación, evaluando condiciones técnicas, responsabilidades y obras complementarias. El objetivo central es facilitar el tránsito de personas y mercancías, reducir costos logísticos al evitar rutas largas vía Brasil, formalizar el comercio amazónico —actualmente marcado por circuitos irregulares— y controlar actividades ilegales como el tráfico de madera.
Los beneficios para la Amazonía boliviana serían significativos. La apertura del paso impulsaría las exportaciones de castaña, café, cacao, carne y otros productos amazónicos hacia Perú y los puertos del Pacífico. También permitiría una mayor integración social y comercial entre comunidades fronterizas, además de fortalecer los controles migratorios, aduaneros y sanitarios.
Al cierre de la reunión, Richter expresó su optimismo: “El sueño pandino de más de 30 años está cada vez más cerca de hacerse realidad”. La Cancillería confirmó que trabajará de manera conjunta con la Gobernación para que la apertura del paso sea una realidad “en los siguientes meses”, dando a Pando la conexión internacional que ha esperado durante décadas.