Después de una semana de diagnóstico a la administración pública que dejó el gobierno de Luis Arce, y de una “autopsia” previa para conocer la situación del Estado, el gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira comenzó a reestructurar el Órgano Ejecutivo para resucitar un Estado descentralizado con base en la Ley LOPE (Ley de Organización de Poder Ejecutivo) de 2006. Y al mismo tiempo de estos cambios se realizarán auditorías a todas las entidades dependientes del Órgano Ejecutivo.
Las primeras pinceladas de estos cambios se dieron la jornada del domingo, en una reunión de gabinete extraordinario en la Casa Grande del Pueblo y ayer, lunes, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo presentó la primera reestructuración desde su cartera de Estado posesionando a cuatro viceministros, quienes anunciaron a su vez que ejecutarán estos cambios para tener un Estado desburocratizado.
“Lo que quiere el presidente (Rodrigo Pereira) es que se haga un seguimiento y control de la gestión pública de todos los ministerios y de todas las entidades descentralizadas, algo que se ha olvidado en los últimos años”, dijo el nuevo viceministro de Coordinación de Gestión Pública, Julio Héctor Linares.
En ese marco, una de las auditorías será precisamente al ministerio de la Presidencia que tenía desplegados en todo el país a unos 500 funcionarios y el actual gobierno no sabe qué funciones específicas tenían.
“No hemos encontrado informes de lo que hacían todos los días estos supernumerarios como representantes del presidente. Vamos a tener que hacer una auditoría y si hay que tomar algunas medidas lo vamos a hacer”, dijo Linares.
El viceministerio que antes era de Coordinación Gubernamental, en la actual gestión se “desdobló” en dos viceministerios: el de Coordinación de Gestión Pública, a cargo de Linares, y el de Coordinación Legislativa que está a cargo de Wilson Santamaría.
A estas dos subcarteras se suma el viceministerio de Autonomías liderado por la exsenadora Andrea Barrientos. El único viceministerio que se mantiene sin cambios es el de Coordinación con Movimientos Sociales, René Flores Trujillo, quien aseguró a EL DEBER que el presidente Paz tiene una estrecha relación con estos sectores como campesinos, Bartolinas e indígenas.
Toda esta reestructuración se da bajo la línea que marcó el jefe de Estado que es acabar con el “Estado tranca” y limpiar la “cloaca de dimensiones extraordinarias” que Paz encontró en la administración pública.
“La definición que ha hecho el presidente (Rodrigo Paz) no es una metáfora, es una descripción objetiva de lo que tenemos en esta autopsia del Estado boliviano, hoy día. Es una definición absolutamente objetiva. Eso es lo que estamos encontrando y el desafío es enorme porque no vamos a esperar a limpiar este desorden para empezar a tomar acciones”, dijo el ministro Lupo.
“Centro de Gobierno”
El ministro Lupo, tras posesionar a sus nuevos colaboradores adelantó algunos puntos de cómo será la nueva estructura del Órgano Ejecutivo. La reorganización comenzó en Presidencia sobre cuatro pilares aprobados en un decreto supremo transitorio y modificatorio del Órgano Ejecutivo para reordenar el aparato estatal.
“Es una normativa que permite primero tener la coordinación gubernamental, la coordinación legislativa, el trabajo con las autonomías, el trabajo con los movimientos sociales”, precisó Lupo y agregó que el objetivo es que con estos cuatro brazos operativos, Presidencia se constituya en lo que se va a denominar “Centro de Gobierno”, desde donde el presidente Paz podrá coordinar con todos los ministerios, con el Legislativo, los gobiernos subnacionales y las organizaciones sociales.
En ese marco, el titular de la Presidencia adelantó que se realizará un reordenamiento de todos los sectores y carteras.
Por ejemplo, en la nueva administración se tendrá un Ministerio Productivo que va a estar conformado por “Desarrollo Rural, Desarrollo Agropecuario, Desarrollo Integral y toda el área productiva”.
Otra gran área será todo lo relacionado con el tema de medioambiente va a estar el Ministerio de Planificación y Desarrollo Sostenible que se dedicará a trabajar todo el tema de la biodiversidad, cambio climático, en el marco del desarrollo sostenible y la planificación para el desarrollo, explicó Lupo.
“Todas estas normativas no son las únicas, están dadas además en lo que el presidente ha definido eliminar el Estado tranca que significa dar flexibilidad en esta nueva estructura para que los ministerios puedan organizarse en el marco de no gastar más dinero”, argumentó Lupo.
Estos cambios que ejecuta, la administración de Rodrigo Paz, se dan en el marco de la Ley LOPE de 2006, “que fue modificada más de seis veces por los anteriores gobiernos y lo que estamos haciendo es acercarnos a la legalidad”.
Autonomías en acción
La viceministra de Autonomías, Andrea Barrientos, adelantó que su tarea principal es ejecutar la promesa del presidente Paz en su campaña electoral: descentralizar el Estado con una distribución equitativa de recursos públicos: 50% para el Estado central, y 50% para los departamentos y municipios. Para tal efecto, Barrientos convocará al primer consejo nacional de autonomías.
“Vamos a lograr una descentralización político-administrativa exitosa para más adelante consolidar no solamente las autonomías, sino pensar y discutir el federalismo en el país”, anunció la autoridad. Para cumplir todo el objetivo trazado primer se debe desburocratizar dijo al coincidir con sus colegas.
De forma paralela a esta tarea Barrientos anunció que convocará al primer Consejo de Autonomías del gobierno de Paz Pereira. Se prevé que ese encuentro será en unas dos semanas cuando se analizará el diagnóstico de todas las regiones y con base en ello, se van a evaluar cuáles son las soluciones más prácticas de acuerdo a cada región.
El viceministro de Coordinación de Gestión Pública, Julio Héctor Linares, admitió que están empezando un a tarea titánica porque se busca reestructurar un sistema de gobierno con el que el Estado ha funcionado los últimos 20 años.
“La tarea no va a ser fácil, pues tenemos como meta desmantelar y modificar una estructura organizacional de 20 años diseñada a la medida de la corrupción, la destrucción de la institucionalización y la priorización de la ideología sobre la eficiencia, es decir, transformar el Estado tranca en un gobierno transparente, eficiente y desinstitucionalizado”, dijo Linares tras ser posesionado en el cargo.
¿Y Comunicación?
Es otro de los cambios. Ya no existe el Viceministerio de Comunicación en el Ministerio de la Presidencia. El viceministro de Coordinación Legislativa precisó a EL DEBER que en vez esa cartera se creará una Dirección de Comunicación que trabajará directamente con la oficina del jefe de Estado, además que al tratarse de una dirección se reducirá considerablemente el presupuesto para esa unidad.
“El que ya no haya Viceministerio de Comunicación no quiere decir que sea menos importante, la comunicación es fundamental para poder escuchar la preocupación de la gente o para poder transmitir desde el gobierno las políticas públicas. Entendemos que no es necesario esa jerarquía salarial (la de un viceministro) y que se puede ahorrar”, argumentó Santamaría.
Con todo, el aparato estatal ya empezó a reestructurarse con la fusión de algunos ministerios, cambio de dependencias o la anulación de algunas unidades del Estado central.