La jornada comenzó con la intervención policial al hotel de la COB. El Gobierno desmintió una supuesta detención del ejecutivo Mario Argollo y ratificó su predisposición al diálogo. Los dirigentes de los trabajadores se rehusaron a este diálogo y optaron por los bloqueos de carreteras. José Luis Lupo, ministro de la Presidencia conversó del tema con ED24.
Ministro, el gobierno convocó al diálogo a los trabajadores, pero estos no asistieron y anuncian con radicalizar las medidas y además están condicionando la liberación de los detenidos en las últimas movilizaciones. ¿Cuál es la posición del gobierno al respecto?
Permítame contextualizar un poquito lo que está ocurriendo porque el gobierno ha lanzado un decreto, el 5503, que marca claramente un antes y un después en el modelo económico y en el futuro del país. Este decreto tiene la intención de estabilizar la economía en primer lugar, porque el 2025 el país estaba yéndose derecho al precipicio, hubiéramos terminado el año con 50% de inflación, un tipo de cambio de treinta bolivianos y una escasez de combustibles con colas de cuatro días por semana.
El decreto cumplió su función rápidamente de estabilizar la economía, tenemos ahorita un 20 % de inflación del cierre anual completo, tenemos un tipo de cambio por debajo de 10 y claramente hay abastecimiento normal.
Hemos convocado ayer a casi 100 organizaciones sociales, parlamentarios, juntas vecinales, gremiales, comerciantes, etcétera, con los cuales hemos definido hacer seis mesas técnicas que desde mañana van a trabajar en el campo ferial Chuquiago Marka.
La COB no quiso participar de este encuentro con su dirigencia y pidió exclusividad. Se la dimos, nos sentamos con ellos, vinieron como 40 personas de la COB ayer, abrimos un espacio de diálogo, pero lamentablemente venía sólo con una consigna: abrogación del 5503. Obviamente la respuesta es no. El 5503 no se va a abrogar. Estamos abiertos a un diálogo completamente honesto, pero vamos a gobernar con responsabilidad. Esto significa que está vigente el decreto, que estamos abiertos a discutir artículo por artículo, ver si hay alguna corrección, mejora, contribución, etcétera, pero no vamos a abrogarlo.
¿A qué atribuye la radicalización de las medidas por parte de los trabajadores y la no asistencia al diálogo?
Esa es una muy buena pregunta para ellos, porque si realmente lo que se quiere es trabajar en el decreto, ir a un diálogo constructivo honesto en el cual no solamente se demande, se exija y con mucha intolerancia, sino que se dialogue, se escuche, se comprenda, se actúe, está perfecto.
Estamos abiertos a ello, no estamos cerrados absolutamente en ninguno de los temas, excepto obviamente los que están en ejecución. Pero cuando ya no asisten, uno se pregunta cuál es la verdadera intención, cuál es la verdadera demanda.
Y lo que sí rechazamos además es el uso de la violencia, la intolerancia, el bloqueo, esa práctica, el cambio que ha elegido Bolivia, el cambio que ha votado el boliviano para construir la nueva patria, tiene también que ver con un nuevo modelo económico, político, social, pero también cultural.
Ministro, la posición del Gobierno es que no abrogará el 5503; el pedido de la COB es que se abrogue. ¿Se puede alcanzar consensos?
Bueno, el día de ayer me preguntaron ellos si yo estaba en la capacidad de tomar decisiones. La respuesta fue sí, tengo la delegación del presidente para tomar decisiones y por eso estoy sentado aquí con ustedes. Pero yo les pregunté a ellos si tenía la capacidad de negociar algo más que el mandato único de sus bases de abrogar el decreto. Porque si es así, no hay punto de partida.
Porque yo también podría entrar en una posición de decir, no se mueve una coma del decreto. Entonces, ¿para qué nos sentamos? Tenemos que escucharnos, tenemos que dialogar y tenemos que actuar, pero responsablemente. Entonces, la base de la negociación con la central obrera es revisemos todas sus observaciones.
Sería muy interesante que nos hagan llegar un documento en el cual tengamos todas las observaciones y podamos discutirlas abiertamente, pero no nos han hecho llegar nada.