El alcalde de Cochabamba y candidato a la presidencia, Manfred Reyes Villa, expresó su total respaldo a las determinaciones asumidas este jueves por el Comité pro Santa Cruz, que declaró emergencia ante la aguda escasez de combustibles que golpea al país.
“Respaldamos la posición del Comité pro Santa Cruz en defensa de Santa Cruz y la economía del país. Exigimos liberación de combustibles, rendición de cuentas y acciones urgentes ante el desabastecimiento. Hay que acabar con el caos y la improvisación para dar paso al orden y la transformación que Bolivia necesita”, manifestó Reyes Villa, marcando su posición en este conflicto que escala a nivel nacional.
La noche del jueves, el Comité pro Santa Cruz reunió a representantes de los 24 sectores productivos de las 15 provincias cruceñas y sus cuatro bloques regionales: Valles, Norte, Cordillera y Chiquitania.
El encuentro concluyó con una serie de resoluciones que, según el presidente del ente cívico, Stello Cochamanidis, buscan frenar la crisis energética y exigir respuestas inmediatas al Gobierno central.
Entre las determinaciones clave se encuentra la exigencia de liberar de manera urgente e inmediata los combustibles, eliminando trabas burocráticas y reglamentarias que obstaculizan su distribución. Asimismo, se resolvió activar “sin dilación” los mecanismos para convocar a una Asamblea de la Cruceñidad, donde se definirán las siguientes acciones de defensa regional y nacional.
“Bolivia colapsó, la lucha por el combustible nos vuelve a unir a todos los bolivianos. El Gobierno nos ha llevado a la quiebra total, despilfarrando nuestro dinero y comprometiendo el futuro de las familias bolivianas. Esos recursos debieron garantizar el abastecimiento y asegurar la cadena alimentaria del país”, afirmó Cochamanidis al leer la declaración oficial.
Además, el Comité cívico anunció su respaldo contundente al Comité Multisectorial Nacional y al Movimiento Cívico Nacional, consolidando un solo frente de lucha. Exigieron también la restitución del cupo de venta para surtidores, permitiendo comercializar hasta 20.000 litros de combustible por estación.
Finalmente, emplazaron a los parlamentarios nacionales a convocar y exigir la rendición de cuentas de los ministros de Planificación, Economía y al presidente de YPFB, para que expliquen al país el destino de los fondos destinados a la compra de combustibles y las causas reales de este desabastecimiento que amenaza la estabilidad económica y social de Bolivia.
Con este pronunciamiento, Reyes Villa no solo refuerza su discurso presidencial, sino que se suma a una cruzada que podría reconfigurar el mapa político nacional, en un momento en el que la crisis de combustibles pone al descubierto las debilidades estructurales de la administración central.