Santa Cruz, La Paz y Cochabamba sufren por las intensas lluvias, que provocaron desbordes de ríos, inundaciones y deslizamientos, dejando personas desaparecidas, viviendas destruidas, carreteras cortadas y poblaciones sin servicios básicos. Muchas familias han tenido que evacuar hacia lugares seguros.
De acuerdo con los reportes de las regiones, más de 5.000 familias han sido golpeadas por los desastres naturales, que además sepultaron más de 500 viviendas.
En Santa Cruz, Samaipata se declaró en desastre, tras la tragedia en la localidad de Achira, donde continúa la búsqueda de las dos mujeres desaparecidas y los trabajos para retirar la mazamorra y la palizada que cubren calles y viviendas.
Se trabaja con la maquinaria que logró movilizarse tras el desastre, ya que la rotura del oleoducto en la ruta a Cuevas impide que llegue más ayuda hasta Samaipata.
A esta localidad también llegaron comunarios de otras zonas para pedir auxilio, pues aseguran que están sin agua e incomunicados, debido a que los deslizamientos destruyeron la red de distribución y los caminos de acceso.
Según el informe de la Alcaldía de Samaipata, las lluvias y deslizamientos también golpearon a las comunidades de Alto Florida, Alto La Yuruma, Bella Victoria, Bermejo, La Coca Sur, La Coca, Palermo, San Juan del Rosario, Vallecito, Chacras, Paredones, La Misca, Bella Vista y los accesos a El Fuerte. En total, se contabilizan 560 viviendas destruidas y 1.000 personas afectadas en este municipio.
A ello se suman los daños en la producción agrícola, toda vez que 112 hectáreas de distintos cultivos fueron arrasadas, y 30 kilómetros de caminos quedaron seriamente dañados.
Asimismo, el corte de servicios básicos agrava la situación de las familias, cuyos dirigentes vecinales piden apoyo urgente para reponer el agua potable y la energía eléctrica.
En el norte cruceño, las riadas han afectado cultivos y viviendas. Varias comunidades de la Central Puerto Grether están bajo el agua por el desborde del río Ichilo, lo que obligó a los habitantes a buscar lugares seguros para resguardarse. Comunarios reportaron que el agua ingresó a viviendas y a la escuela de la zona, y anegó sembradíos de soya, arroz, cítricos, yuca, plátano, entre otros cultivos. También se registraron daños en la maquinaria agrícola.
El municipio de Yapacaní informó que no solo están siendo afectados por el desborde del río Ichilo, sino que también la crecida del río Yapacaní amenaza al menos a 60 comunidades. Técnicos de la Unidad de Gestión de Riesgo se desplazaron hasta las zonas afectadas para evaluar los daños y ayudar en la evacuación de las familias.
Cochabamba
En Cochabamba, la Gobernación reportó que más de 4.000 familias han sido afectadas por el desborde de ríos en cuatro municipios del Trópico. El gobernador Humberto Sánchez llegó hasta la comunidad Claros, una de las más afectadas, llevando ayuda humanitaria, consistentes en alimentos y frazadas; mientras el Servicio Departamental de Caminos realiza trabajos de dragado y reencauce de ríos para evitar nuevos desbordes.
El jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR), Ramiro López, indicó que ya se desplegó equipos de emergencia para socorrer a las familias damnificadas y evaluar los daños. Dos personas que estaban desparecidas fueron encontradas con vida.
“En lo que va de estos últimos días son alrededor de 4.000 las familias que han sido afectadas en diferentes situaciones de inundaciones y riadas. Se está dando el apoyo en coordinación con los gobiernos municipales de Villa Tunari, Pojo, Puerto Villarroel y Totora”, sostuvo.
El alcalde de Pojo, César Coria, precisó que están aisladas las comunidades de Diampampa, Río Grande y Pampa Colorada. “No están sacando su producción y hay 15 estudiantes de la unidad educativa San Miguel que no han podido retornar a su casa, porque el agua está bastante caudalosa y no pueden pasar el río. Los padres de familia, a través del Consejo Educativo han estado atendiéndolos y las clases también están perjudicadas porque otros alumnos no pueden llegar”, lamentó.
En este municipio están afectadas nueve comunidades, por lo que se está gestionando la provisión de maquinaria pesada para ayudar a transportar el durazno, porque puede generar grandes pérdidas a los productores. “Hay una parcela de casi 12 hectáreas cubierta de rocas y árboles, es difícil de habilitar. Hay casas inundadas”, remarcó el alcalde.
El Gobierno Municipal está movilizando una maquinaria, pero la Gobernación también ha desplazado ayuda para auxiliar a los productores. “Estamos ingresando con la maquinaria para coordinar y planificar los trabajos para la rehabilitación del puente”, enfatizó, al indicar que también se está buscando ayudar a las demás poblaciones.
La Paz
En La Paz, el municipio de La Asunta sufre nuevamente las consecuencias de las intensas lluvias, donde al menos 20 comunidades resultaron afectadas y en la urbanización Villa Esperanza, seis casas quedaron destruidas a raíz de una mazamorra que afectó el sector.
El alcalde de La Asunta, Benjamín Chuquimia Nina, hizo conocer que se vive una situación crítica debido a las inclemencias del tiempo, que han afectado viviendas, caminos y han provocado el colapso de un puente.
En la comunidad Villa Esperanza la mazamorra llegó a las viviendas y las calles están llenas de lodo y piedras.
“Gracias a Dios no tenemos personas desaparecidas, solo viviendas y unidades educativas que han colapsado por la mazamorra y el lodo. Más de 50 familias están damnificadas, pero tenemos que seguir verificando”, dijo.
En diferentes comunidades, como Totora, Villa Esperanza, San Antonio y Río Seco, las escuelas están anegadas o con los accesos cortados, por lo que los niños no pueden asistir a las clases.
El alcalde informó que están gestionando la declaratoria de desastre.
Las lluvias también afectaron las carreteras. Desde la terminal Minasa, se informó que las salidas al norte de La Paz se realizan con normalidad; sin embargo, no hay viajes a La Asunta, debido a los deslizamientos.