Bolivia requiere de $us 60 millones semanales para la compra de combustibles en el exterior, pero en las últimas semanas fue imposible reunir esa cantidad, lo que ocasionó el actual desabastecimiento, describió la noche del martes el ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo, quien además reconoció que solo hay autonomía de diésel de un día y de gasolina hay en stock solo para tres días.
“Requerimos alrededor de 55 a 60 millones de dólares por semana, actualmente no se cuenta con estos recursos, las tres últimas semanas hubo desembolsos que estaban en el rango de 41 millones, 45 millones, 35 millones y, obviamente, eso nos genera el desabastecimiento en el que estamos actualmente”, admitió el ministro en conferencia de prensa.
"En diésel estamos bastante complicados, apenas tenemos un día de autonomía", reconoció Gallardo a tiempo de recalcar que YPFB trabaja todos los días tratando de conseguir las divisas a través de los diferentes mecanismos que se tienen, refiriéndose al Banco Unión y el Banco Central.
"YPFB trabaja al límite", confesó la autoridad, reiterando que las operaciones se ejecutan de acuerdo a la disposición de divisas. Prometió además más diésel cuando lleguen los buques, recién para el 20 y 23 de octubre, siempre dependiendo de que se abra una ventana de buen tiempo que permita las descargas . En cuanto a gasolina, explicó que el lunes ingresó, y que por lo tanto, se van a incrementar los volúmenes de despachos. Aseguró además que se podría contar con ella para cubrir los requerimientos del TSE con miras a las elecciones.
La autoridad reveló que recién podrán normalizar la distribución de diésel después de las elecciones que se realizarán este fin de semana porque están aguardando el arribo de dos buques y esperan que la marea no dificulte la descarga de los combustibles.
Más adelante descalificó las declaraciones del candidato presidencial, Rodrigo Paz Pereira, quien adelantó un proceso contra Arce por la crisis que generó antes de las elecciones. El ministro dijo que Paz Pereira conoce la situación en la que se encuentra el país, pues fue el único que recibió información del Gobierno sobre este problema.
Afirmó que se trata de un ataque político, precisamente dirigido a sacar rédito político, cuando faltan cinco días para las elecciones y las encuestas no favorecen al candidato del PDC.
Mientras, las filas de vehículos esperando cargar gasolina y diésel se siguen multiplicando en todo el país. El Gobierno desplegó al ministro de Hidrocarburos porque el presidente de la estatal petrolera YPFB, Armin Dorgathen, ya es un prófugo de la Justicia, pues tiene orden de aprehensión y no es ubicado por la Policía.