La Fiscalía Departamental de Cochabamba abrió una investigación de oficio contra un hombre de 40 años acusado de vender material pornográfico frente a una unidad educativa en la zona de Villa Pagador, al sur de la ciudad. El sujeto fue sorprendido ofreciendo revistas y DVD con contenido sexual explícito a estudiantes que salían del colegio.
De acuerdo con el informe preliminar, fueron los padres de familia y docentes quienes detectaron al comerciante ambulante y se percataron de que entre los productos que ofrecía —revistas, golosinas y objetos varios— se encontraban ejemplares con contenido pornográfico. Indignados por la situación, los padres detuvieron al hombre y lo entregaron a la Policía, que posteriormente lo trasladó a dependencias de la Estación Policial Alalay.
“Padres de familia habían informado a la Policía sobre la venta de este material frente a la unidad educativa. Efectivamente se trataba de revistas con imágenes de contenido sexual. Por ello, el Ministerio Público ha abierto una investigación por corrupción de menores, que está siendo llevada adelante por la Fiscalía de la EPI Norte”, informó la coordinadora de la Fiscalía, Jimena Narváez.
La autoridad explicó que el proceso se abrió de oficio, debido a que los padres que intervinieron no formalizaron la denuncia ante el Ministerio Público.
“No hemos podido avanzar completamente con la investigación, ya que los progenitores no han querido brindar sus declaraciones. Por eso el caso se abrió de oficio”, precisó Narváez.
Durante la intervención, los efectivos secuestraron más de diez revistas con contenido sexual, además del teléfono celular del acusado y otros artículos que se encontraban en su puesto ambulante. El hombre se encontraba en tránsito por la zona, según el informe policial.
El caso fue derivado a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), que amplía las investigaciones para determinar si el detenido actuaba solo o si formaba parte de una red dedicada a la distribución de material pornográfico dirigido a menores de edad.
La Fiscalía recordó que la venta o exhibición de material pornográfico a menores constituye un delito de corrupción de menores, sancionado por el Código Penal Boliviano, y exhortó a los padres y vecinos a formalizar sus denuncias ante cualquier hecho similar.