El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, instruirá una investigación rigurosa a por los hechos de violencia sucedidos en Llallagua y en otras partes del país en conflicto.
“Ante los recientes hechos de violencia registrados en el municipio de Llallagua, así como en otros puntos de nuestro país, que dejan como saldo a personas y policías heridas y fallecidas, el Ministerio Público ha iniciado las investigaciones de manera inmediata y ha desplegado las acciones que permitan la identificación y procesamiento penal de los autores materiales e intelectuales, cómplices y encubridores de estos hechos”, advirtió el fiscal general.
Entre martes y miércoles se desató la violencia en Llallagua, un centro minero potosino que se encuentra a 230 kilómetros de la capital de departamento, pero a solo 92 kilómetros de Oruro. Esa violencia provocó este martes la muerte de dos oficiales de Policía por impactos de bala.
Las autoridades acusan al expresidente Evo Morales, de ser el instigador de estos bloqueos de caminos que llevan adelante sus bases, pues viene instruyendo la presión sobre el Gobierno desde hace dos semanas. Todos a La Paz”, fue la última instrucción que lanzó.
Este miércoles Morales volvió a reiterar que la movilización no se detendrá y dijo que el gobierno tiene la obligación de atender las demandas. Responsabilizó a la gestión de Luis Arce de no atender los pliegos que presentaron y que por eso se movilizaron ahora.
“A este paso estoy notando que esto es imparable, al bloqueo de caminos los dirigentes deben saber yo me opuse cuando me llamaron: primero, yo no soy dirigente de la confederación (de campesinos), no soy dirigente del pacto unidad (…) no nos vamos a rendir, es un derecho defender al pueblo hambriento”, dijo el expresidente en la radio Kawsachun Coca.
Por su parte, el pacto de unidad afín a Morales hizo un llamado a los sectores movilizados para que fortalezca los bloqueos con el las diversas rutas del país. Se trata del plan pulga, una estrategia de pequeños bloqueos en la mayor cantidad de lugares para entorpecer las labores de limpieza de vías que encara la policía.