El Carnaval de Oruro, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, es una de las festividades que mayor concentración de personas genera cada año y la Policía Boliviana ya definió su plan de seguridad.
El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, afirmó que es fundamental generar un ambiente de seguridad, tranquilidad y de confianza para todas las personas que participan de este evento, que está en la mirada nacional e internacional.
“Para ese cometido, la Policía Boliviana va a desplegar más de 4 mil efectivos que van a estar en la ciudad de Oruro cumpliendo funciones estrictamente de seguridad, pero al margen de ello tendremos alrededor de 3 mil policías que van a estar intensificando los controles en diferentes partes del país”, dijo.
La Policía espera que las fiestas se desarrollen en un ambiente de “alegría, paz y armonía”; sin embargo, generalmente suelen ocurrir excesos.
“En estas fiestas, además de alegría y mucha cultura, existe el consumo excesivo de alcohol y esto genera violencia, conducción (peligrosa) de vehículos, robos y otras figuras que estamos en la obligación de prevenir”, señaló.
El jefe policial anunció que desde este fin de semana se intensificarán los controles porque en estas fechas empiezan a ingresar al país gran cantidad de personas, entre ellas, también visitantes que se dedican a actividades delictivas.
Este sábado 7 de febrero se realizará el festival de bandas en Oruro y al día siguiente se desarrollará el último convite de los conjuntos folclóricos.
La versión 2026 del Carnaval de Oruro se celebrará el próximo 14 y 15 de febrero.