El Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, expresó su preocupación por la judicialización del proceso electoral del 17 de agosto y advirtió que no se puede permitir que “agentes ajenos” interfieran en la voluntad popular ni contaminen el proceso democrático.
“Desde la Defensoría del Pueblo hemos manifestado nuestra preocupación acerca de la necesidad de hacer un tránsito ordenado hacia la sucesión de un nuevo periodo gubernamental mediante el voto. No se puede dejar que este proceso eleccionario se trunque o se contamine con acciones externas”, sostuvo Callisaya en declaraciones a los medios.
El Defensor hizo énfasis en la experiencia negativa vivida durante el proceso de elección judicial, cuando una serie de fallos constitucionales —según sus palabras— perjudicaron el desarrollo del proceso y vulneraron el principio de preclusión. “Fueron fallos inoportunos, porque llegaron tarde; incompletos, porque no cubrieron todos los departamentos; y atentatorios al principio de preclusión. No podemos llegar nuevamente a ese escenario”, advirtió.
Consultado sobre si las elecciones están en riesgo, Callisaya señaló que existen señales preocupantes. “Hay decisiones judiciales desde distintas salas constitucionales que no dan una señal positiva. Lo que queremos es una elección íntegra, transparente y con la mayor participación plural posible. Eso significa que todos quienes cumplan los requisitos puedan participar en igualdad de condiciones”, remarcó.
Respecto a la demora en la aprobación de leyes que buscan blindar al proceso electoral de interferencias judiciales, Callisaya recordó que existe un paquete normativo enviado desde la Cámara de Diputados a la Cámara de Senadores. “Corresponde a la Asamblea Legislativa asumir con responsabilidad su propia función legislativa. Hay una responsabilidad clara ahí también”, subrayó.
Finalmente, pidió mesura a todas las autoridades constitucionales, incluidas las salas constitucionales y el Tribunal Constitucional Plurinacional, en el tratamiento de temas que pueden afectar la ruta electoral. “Debemos privilegiar el voto, la pluralidad y el desarrollo de elecciones sin mayores contingencias. La democracia se fortalece con reglas claras, no con incertidumbre”, concluyó.