Desde las 00:00 de este miércoles, la ruta internacional 21, que une Villazón con Tupiza y el interior del país, está cerrada. Comunarios de Yurcuma instalaron dos puntos de bloqueo para exigir el cierre definitivo de ocho lenocinios que funcionan en esa comunidad.
“Estos locales dañan la imagen de Yurcuma, que es un lugar turístico”, afirmó Carlos Garnica, corregidor de la zona. Aseguró que llevan años pidiendo el retiro de los establecimientos, sin respuesta de las autoridades municipales de Tupiza.
Los comunarios exigen que se promulgue una ley municipal que prohíba el funcionamiento de estos locales nocturnos. Mientras tanto, anunciaron que el bloqueo se mantendrá de forma indefinida.
Frente a esta medida, un grupo de trabajadoras sexuales instaló una vigilia en las puertas de la Alcaldía de Tupiza. Rechazan la protesta y aseguran que sus actividades están legalmente autorizadas.
“Tenemos nuestros permisos y generamos fuentes de trabajo para Yurcuma y Tupiza”, declaró una de sus representantes. Indicó que la vigilia continuará hasta que sean atendidas por el alcalde.
Cerca del mediodía, tras la intervención del comandante de la Policía de Tupiza, coronel Erick Ramallo, y del asesor del alcalde, los bloqueadores dieron un cuarto intermedio de 30 minutos para liberar el paso a los vehículos varados, en su mayoría flotas. Finalizado ese tiempo, retomaron el bloqueo.
Afirmaron que el corte de ruta continuará hasta que el Concejo Municipal y el alcalde de Tupiza aprueben la norma exigida por los comunarios.