El caso contra el expresidente Evo Morales, por trata de personas, en el que sería víctima Noemí Meneses, quedó estancado en la Fiscalía Departamental de La Paz, por que analizan si existen los suficientes indicios, según informó el fiscal general, Róger Mariaca.
“Dicha denuncia se encuentra en la unidad de análisis de la Fiscalía de La Paz. El fiscal analista tiene 24 horas para admitir u observar, si considera que (la denuncia) no es clara, concisa, en la relación de los hechos, para desestimarla (…) No se encuentra abierta ninguna investigación”, informó el fiscal general en la ciudad de Sucre.
Es decir, pasaron al menos cinco días sin que el fiscal analista haya confirmado si la misma fue rechazada. La denuncia fue presentada el 30 de diciembre de 2025, por Marcelo Alcázar, exdirector del Servicio Plurinacional de Asistencia a la Víctima (Sepdavi).
Antecendetes
El caso que involucra como víctima a la joven Noemí, se inició el 12 de julio de 2020, cuando la Policía realizaba un operativo para recuperar un auto denunciado como robado y que era de propiedad de la Gobernación de Cochabamba, pero desde 2018 era usado para actividades personales por el hermano de Noemí, quien a su vez era chofer de esa entidad.
En el momento de la intervención, se secuestró el celular de la joven, en el que se halló el historial de llamadas, fotos y mensajes que revelaban que la misma sostenía una relación sentimental con el cocalero, desde 2015, cuando ella tenía 14 años. En agosto de esa gestión, Alcazar presentó la denuncia por estupro y trata de personas y la investigación avanzó hasta unos días antes de que Luis Arce asuma el cargo como presidente del Estado; luego la Fiscalía cerró el caso.
“Es evidente que la fiscal del caso (en 2020) lo cerró por la presión política y por la instrucción del fiscal general Juan Lanchipa, porque yo también me convertí en un perseguido político y he permanecido así todo este tiempo, pero ahora tengo la obligación moral de denunciar las degradaciones cometidas por el señor Morales y una organización criminal que lo ayudó, a tener a su disposición varias adolescentes y finalmente a tratar de ocultar todo estas abominaciones”, declaró Alcázar a EL DEBER.
El abogado sostuvo que no le extrañaría que se vuelva a rechazar la denuncia, porque considera que “aún está activa parte de la red delictiva que encubrió” los hechos que él investigó en 2020.
Impedimento
Por su parte, el fiscal Mariaca explicó que, de acuerdo a la Constitución Política del Estado y el Código de Procedimiento Penal, no se puede investigar o procesar a una persona, dos veces, por un mismo hecho delictivo.
Sin embargo, Alcázar explicó que se tienen dos enfoques sobre este caso. El primero es que el cierre de la investigación en 2020, “fue producto de un tráfico de influencias, porque algo que se pretende dejar de lado, es que durante los dos meses que estuvo abierta la investigación, se logró colectar una gran cantidad de pruebas documentales, además de declaraciones y fotos, que eran suficientes para llevar a juicio a Evo Morales”, manifestó.
En segunda instancia, señala el exdirector de Sepdavi, la denuncia presentada el 30 de diciembre del año pasado, si bien mantiene a Meneses como víctima de estupro y trata de personas, señala otra relación de hechos.
En este caso, la demanda se centra en la presunta complicidad de al menos 11 personas, quienes compraron los pasajes de Boliviana de Aviación (BOA) para que, desde 2015 hasta 2020, Noemí viaje al menos 37 veces a destinos, donde se presume sostuvo encuentros íntimos con el expresidente Morales.
Otro hecho mencionado en la nueva denuncia, es la participación del exgerente de BOA, Ronald Casso, a quien Alcázar sindica por permitir que Noemí viaje, al menos 26 veces, mientras era menor de edad, sin el documento de permiso que otorga la Defensoría de la Niñez.
Además del informe que emitió BOA en 2020, sostiene Alcázar, confirma el hecho, ya que en el celular de Noemí se hallaron fotos, no solo de viajes en esa aerolínea, sino también en aeronaves de la Fuerza Aérea Boliviana. Un ejemplo son las imágenes de la adolescente, presuntamente tomadas en la ciudad de El Alto, sentada en un helicóptero con la polera conmemorativa del Dakar 2017.