Las amenazas contra Santa Cruz, surgidas ayer a la conclusión de la marcha del Movimiento Al Socialismo (MAS), generan rechazo en autoridades y figuras políticas del país, quienes condenan la confrontación que se pretende generar desde el oficialismo.
La mayoría de los discursos de dirigentes sociales estuvieron destinados a atacar al movimiento cívico, advirtiendo con trasladar las protestas y movilizaciones a la capital cruceña e incluso con nacionalizar las empresas privadas, como amenazó Juan Carlos Huarachi, máximo dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB).
“¡Que vengan, los vamos a estar esperando dos millones de cruceños y no va a ser con chicha y pan de arroz!”, posteó Juan Carlos Medrano, concejal de Santa Cruz.
Similar postura asumió el titular del Concejo Municipal cruceño, Israel Alcócer, quien exigió respeto para la región cruceña. “Las luchas de Santa Cruz siempre fueron pacíficas y contra políticas centralistas de cualquier Gobierno. No vamos a caer en su provocación”, remarcó.
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