Por Milton Condori
Este jueves, el tema por el precio del pan tuvo otro capítulo más, esto tras que la Alcaldía paceña interviniera hornos en algunos macrodistritos de la urbe luego de que la Confederación de Panificadores Nacional de Panificadores de Bolivia (Conapabol) determinara elevar el precio del producto en 0,80 bolivianos.
En contacto con EL DEBER, la Intendenta de la Alcaldía, Andrea Ascarrunz, informó que en el operativo que encabezó el alcalde Iván Arias se intervinieron entre 10 a 12 hornos y que el único que fue clausurado es el del dirigente del sector, Rubén Ríos, por el incumplimiento de las medidas de salubridad que presentaba el puesto de trabajo.
“Sí, la totalidad de los hornos intervenidos es de 10 a 12 hornos, sin contar los puestos de venta. El único que ha sido suspendido ha sido el del dirigente Rubén Ríos. Esto por el riesgo sanitario que se ha encontrado en el interior de su horno”, indicó Ascarrunz.
Además, señaló que se realizaron intervenciones en los macrodistritos de Max Paredes, donde están las zonas de Villa Victoria y El Tejar; también en Cotahuma.
En horas de la mañana de este jueves, el burgomaestre paceño dirigió los controles luego de que los panificadores elevaran el precio del pan de batalla a 0.80 bolivianos. Entre los lugares supervisados está el horno del dirigente Ríos, que se encuentra en la zona de Villa Victoria. El mismo quedó clausurado.
Arias increpó al dirigente y le dijo que “allá estaba el pan y hemos encontrado heces de ratón”, a lo que Ríos contestó que “esos son los desperdicios para los chanchos y que están fuera de la producción”. “Han metido de afuera”, agregó.
Pese a esa parca explicación, Arias procedió con la clausura. “No hay nada higiénico. Este horno debería ser un ejemplo porque es dirigente panificador. Vamos a cerrar el horno. Solamente miren la calidad de producción y debería ser un ejemplo, porque sus latas están oxidadas y hay heces de ratón”.
Ascarrunz explicó que, además de esas intervenciones, se realizaron otras en la zona de Villa Fátima, donde los funcionarios municipales fueron agredidos. Esto ocurrió en un horno cerca a la terminal de Minasa.
“Han resultado cuatro servidores municipales con contusiones y fueron heridos porque nos lanzaron cosas”, indicó.
Asimismo, dijo que se hicieron controles de peso y tamaño en 60 a 65 puntos de venta del producto.
“Hemos realizado la intervención aproximada de 60 a 65 puntos, donde se ha controlado el peso del pan. En este caso, el pan de batalla que sí contaba con el peso correspondiente, y la mayoría está entre 75 y 80 gramos. Hemos encontrado solamente un puesto donde se ha verificado que el pan estaba con 50 gramos, 55 gramos. Se ha realizado la notificación correspondiente para que la persona encargada de la venta del pan, en este caso, pueda explicarnos de qué horno es el que provee para la venta”, explicó.
Las intervenciones continuarán hasta la siguiente semana
Según informó Ascarrunz, las intervenciones también se trasladarán a otros macrodistritos de la urbe y que para esta noche también está previsto un operativo nocturno. Además, anunció que los mismos continuarán hasta el lunes o martes de la siguiente semana.
“Esta noche vamos a ingresar a hornos nocturnos. Y estos controles van a continuar con esos controles hasta el día lunes o martes de la siguiente semana, hasta tener tal vez un parámetro claro con el Gobierno Central. Incluso, vamos a ir a otros macrodistritos de la ciudad para hacer el control”, señaló.
En algunos lugares de la ciudad, el pan estaba siendo comercializado a 0,80 bolivianos, cuestión que generó una molestia en la ciudadanía.
El incremento y los operativos se dan en un contexto en el que el Gobierno central estudia un nuevo marco de subvención de la harina y los panificadores confederados decidieron romper el convenio que existía con la administración de Luis Arce.