A exactamente un mes de dejar el cargo, el presidente de Bolivia, Luis Arce, viajó a Brasil a reunirse con el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva. Y antes de salir del país encargó a sus colaboradores empezar el cierre de gestión gubernamental y preparar informes para la próxima administración del Estado que comenzará el 8 de noviembre.
El viaje al exterior del jefe de Estado saliente, no pasa desapercibido en el país, sobre todo porque ya empezó el cierre de gestión del actual Gobierno, y con ello el final de la era del Movimiento Al Socialismo, tras casi 20 años en el poder.
Tres expertos en relaciones internacionales señalan que este largo periodo dejó más falencias que ventajas en la diplomacia y ven que urge una reconstrucción.
Arce en Brasil
“Llegamos a la hermana República de Brasil, donde sostendremos un importante encuentro con el hermano presidente @LulaOficial, con miras a seguir fortaleciendo nuestros lazos de cooperación y hermandad bilateral”, dijo Arce en sus redes junto a fotografías de su arribo a Brasil.
En su agenda el punto más importante es la reunión que sostendrá este martes con Lula, informó a EL DEBER el viceministro de defensa del consumidor, Jorge Silva.
“Va a cumplir una agenda que ya estaba prevista. Estos encuentros están en el marco de una agenda bilateral, No tiene en absoluto que ver con temas personales, sino con una gestión de gobierno”, afirmó Silva.
En tanto, la viceministra de Comunicación, Gabriela Alcón, dijo que Arce aprovechará su estadía en Brasil para someterse a un chequeo médico como hace cada año, y apenas cumpla su agenda, “va a volver inmediatamente”.
Mientras, sus ministros, viceministros y demás colaboradores trabajan en el cierre de gestión gubernamental, a la vez que también preparan informes que dejarán a sus predecesores. Todo por instrucción de Arce.
“Tenemos la instrucción de cerrar toda la gestión para entregar a las próximas autoridades. Este cierre consiste en culminar todos los procesos administrativos, ejecución física y presupuestaria programada en el POA, y en función a ello elaborar una carpeta para entregar a las próximas autoridades”, informó Silva.
En esas carpetas el gobierno saliente informará sobre la situación de cada cartera de Estado, viceministerios y direcciones generales, agregó.
Aislada y sin logros concretos
El viaje de Arce a Brasil para reunirse con Lula, llama la atención de expertos en relaciones internacionales, sobre todo porque lo hace al filo de su gestión.
La excanciller Karen Longaric y el experto, Ricardo Martínez, coinciden en que en la era del MAS, la diplomacia boliviana se redujo a una alineación ideológica que la aisló del mundo.
Longaric, señaló que ni siquiera con gobiernos vecinos de izquierda como Lula y Gabriel Boric de Chile, logró acuerdos concretos.
“Es más, Bolivia ha sido apartada de los proyectos de corredores bioceánicos. La política exterior de Arce, especialmente en los últimos meses, simplemente se basa en expresar apoyo a Venezuela, Cuba y Nicaragua”, sostuvo Longaric a EL DEBER.
Para Martínez, la línea ideológica que imperó en el gobierno del MAS “implicó una pérdida de soberanía internacional” y su relacionamiento se redujo a países como Cuba, Venezuela, Nicaragua, México, Argentina en la era de los Kirchner, Brasil con Lula y la influencia de Irán, China, Rusia.
“La retórica antiimperialista y un alejamiento de las instituciones multilaterales tradicionales, ha limitado la capacidad de Bolivia para establecer alianzas y participar activamente en los mercados globales”, afirmó Martínez, director del Laboratorio de Análisis de Políticas, Relaciones Internacionales y Diplomacia.
En tanto, el diputado y diplomático Gustavo Aliaga, agregó que además de ese escenario, el gobierno del MAS deja a Bolivia con una imagen machada por la producción del narcotráfico y citó las posturas de mandatarios vecinos de Argentina, Perú y Chile.
“Evo Morales y el presidente Arce dejan al país con un legado terriblemente complicado que es el país del ‘narcoterrorismo. No lo digo yo, lo dice el presidente Javier Milei (Argentina). La presidenta de Perú (Dina Boluarte) dijo que Bolivia es un ‘Estado fallido’ y Gabriel Boric (Chile) ha lamentado lo que pasa en Bolivia con el tema de los migrantes, la entrada de drogas y el robo de vehículos”, citó Aliaga.
En ese marco, Longaric y Aliaga plantean que el próximo gobierno debe replantear la política exterior, para “reincorporar a Bolivia en la comunidad internacional” y “reconstruir sus relaciones internacionales” para recuperar su imagen.