La expresidenta, Jeanine Áñez, en el Día de la Mujer Boliviana, desde su encierro en la cárcel de Miraflores de La Paz, envió un mensaje a la sociedad donde reivindicó el rol de la mujer, quien muchas veces no ha sido “respetada ni escuchada”.
La exmandataria puso como ejemplo su situación con los juicios ordinarios que enfrenta, con su encierro carcelario desde marzo de 2021 y la negativa de la Asamblea Legislativa de procesarla mediante juicios de responsabilidades.
“Ser mujer boliviana no siempre ha significado ser respetada, ni escuchada. Yo lo he vivido en carne propia: he sentido la violencia y el desprecio del poder, la persecución, la deshumanización”, se lee en un mensaje de Áñez publicado en sus redes sociales.
En Bolivia, cada 11 de octubre se conmemora el Día de la Mujer Boliviana en honor a la educadora y poetisa Adela Zamudio. Esta fecha fue instaurada mediante el Decreto Ley 7352 del 5 de octubre de 1965.
Áñez, quien gobernó Bolivia en un proceso de transición entre el 12 de noviembre de 2019 al 7 de noviembre de 2020, enfrenta al menos nueve procesos por la vía ordinaria, según sus abogados, que califican el hecho como “una persecución sistemática por parte del Órgano Ejecutivo con una clara intromisión en la actuación de la justicia”.
“He visto cómo se intenta quebrar no solo a una persona, sino a una mujer por atreverse a estar de pie; aun así, creo en la fuerza de nosotras, las que no callamos, las que seguimos de pie, aunque el país nos haya golpeado”, afirmó Áñez en su mensaje.
No obstante, la exmandataria reflexionó afirmando que en ese escenario complejo que le tocó enfrenar confirmó “que no hay fuerza más profunda que la de una mujer que se rehúsa a rendirse”, y envió un mensaje a todas las féminas bolivianas.
“A todas las que han sido silenciadas, humilladas o invisibilizadas: no están solas. Nuestra voz, aunque la quieran apagar, siempre encuentra su camino”, afirmó Áñez.