Los bienes de capital son los utilizados para llevar a cabo un proceso de producción de otros bienes intermedios o de consumo, por ejemplo, la maquinaria que requiere una fábrica para procesar o transformar materias primas e insumos en productos finales. A este tipo de activo también se le conoce como bien de equipo, bien de producción o bien de inversión. Los bienes de capital de caracterizan por su alto valor y duración y constituyen parte principal del patrimonio de una industria y se les llama “de capital” porque constituyen parte esencial de la inversión del capital.
La Ley 1391 de agosto de 2021, establece incentivos tributarios a la importación y comercialización de bienes de capital, plantas industriales y vehículos de carga de alta capacidad en volumen y tonelaje, incluidos los vehículos frigoríficos, destinados a los sectores agropecuario e industrial, y maquinaria pesada para el sector de la construcción y minería, para la reactivación económica y fomento de la política de sustitución de importaciones. La Ley 1462, de septiembre de 2022, amplió la exención y la tasa cero del IVA importaciones hasta 29 de septiembre de 2023.
Esta medida tributaria ha permitido reactivar las alicaídas inversiones privadas nacionales tanto en la adecuación de plantas industriales existentes como en nuevas inversiones destinadas a los sectores agroindustrial, pecuario, minero, construcción y transporte pesado. La medida no solo elimina el gravamen arancelario a las importaciones de los bienes de capital, sino que aplica tasa cero al IVA importaciones, lo que libera totalmente de tributos a dichas importaciones, las cuales se destinan a generar valor agregado nacional, producción, exportación empleo, y en consecuencia generan ingresos que tributan impuestos nacionales y reactivan la economía de los sectores financiero, comercial y de servicios.
Según Reporte de la Aduana Nacional publicado el pasado mes de agosto, desde septiembre de 2021 hasta julio de 2023, se habrían facilitado 23.416 importaciones de bienes de capital liberadas de tributos aduaneros, lo que significan más de 1.000 maquinarias, equipos y vehículos industriales por cada mes. El sector agroindustrial fue el más beneficiado con el 55% de estas importaciones, sigue la industria manufacturera con el 15%, minería con el 9%, y el restante 20% los sectores, ganadero, construcción y otros.
Según el mismo reporte, fueron más de 5.000 las empresas beneficiarias con la liberación de tributos de importación, incluyendo empresas estatales. El valor de estas importaciones de bienes de capital fue de casi un mil millones de dólares CIF, que representaron un sacrificio fiscal de 135 millones de dólares, lo que constituye un mínimo costo para el impacto en beneficio de la producción nacional y empleos formales en la mayoría de los sectores beneficiados.
Un aspecto importante a considerar en la cuestión tributaria es que el IVA importaciones exonerado constituye en realidad un impuesto anticipado a las ventas que se compensa con el IVA pagado por el consumidor en la compra de los bienes importados, en consecuencia el sacrificio fiscal en realidad constituye una afectación al flujo y no a la recaudación en si misma del referido impuesto. Por tanto, si se quisiera ajustar el beneficio de la exoneración ésta podría mantenerse exonerando el IVA en la importación y no en la comercialización interna, lo cual ayudaría a la importación directa de bienes de capital para el sector productivo industrial.
Es oportuno traer a colación que la mayoría de los bienes de capital importados de países como Brasil, Argentina y México ya están exonerados del gravamen arancelario por los acuerdos regionales y bilaterales suscritos con dichos países, por lo que la exoneración solo alcanza al IVA importaciones que como dijimos no es un costo directo. La liberación de bienes de capital provenientes de China, Europa y Estados Unidos, sí tiene un alivio importante en el costo de importación al estar estas importaciones en su totalidad alcanzadas por el gravamen arancelario.
Más allá de los números, la acertada medida de exoneración de los tributos aduaneros a la importación de los bienes de capital, representa una medida de estímulo a la inversión nacional y extranjera al impactar de manera directa en los costos y flujos de inversión, en particular en inversiones de plantas llave en manos y unidades funcionales que generalmente se compran en China, India, Italia, Alemania, Francia, USA y otros países tecnológicamente más avanzados, con los cuales el país no tiene ningún acuerdo comercial que reduzca los costos de importación.
Finalmente, el poder mantener la medida como permanente o indefinida constituye una excelente señal en el marco de la política de sustitución competitiva de importaciones, dadas nuevas posibilidades de inversión en plantas de biodiesel, etanol, petroquímica, plantas de transformación de mineral, etc. Esperamos todos los bolivianos que se mantengan estas políticas de incentivo que nos permiten invertir y producir más.