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¿Qué hacemos con las reservas de oro?

Jueves, 29 de enero de 2026 a las 04:00

Hace unos días el Banco Central de Bolivia (BCB) nos informó sobre el nivel y la composición de las reservas internacionales del país. El ente emisor deslizó la idea de que es necesario discutir cuánto oro deberíamos tener en las reservas internacionales.
La discusión debe ir un paso más allá: cuál es el nivel óptimo de reservas para un país como el nuestro que está transitando hacia un régimen de tipo de cambio flexible.


Ésta es una pregunta eminentemente técnica. Hace varias décadas se hablaba de tener al menos el equivalente a tres meses de importaciones; posteriormente de tener eso y lo necesario para pagar la deuda externa de corto plazo. Y así sucesivamente se fueron refinando los criterios añadiendo fragilidad financiera y carácter exportador.


Desde hace varios años el Fondo Monetario Internacional tiene una medida conocida como Estimación de Reservas Adecuadas (ARA por sus iniciales en inglés). Es una medida más amplia que evalúa cuánto deberían tener los países en función a sus propias características.


Según ese criterio Bolivia debería tener cuatro veces el nivel actual de reservas. Esos recursos servirían para afrontar diversas eventualidades comerciales, financieras y de obligaciones externas. Este resultado es avalado por otras investigaciones académicas bolivianas, donde además se señala que se debe tomar en cuenta la preferencia por ahorros en moneda extranjera.


Esta sugerencia surge porque a inicios de siglo Bolivia fue en la práctica uno de los países más dolarizados en el mundo porque en torno al 90% de las transacciones financieras era en dólares y una proporción importante de las transacciones estaban denominadas en similar moneda.


Siendo objetivos profesionalmente, conseguir la reversión de la dolarización fue un logro porque ha permitido que la política monetaria sea más efectiva en el control de la inflación. Los grandes pecados fueron penalizar en exceso la tenencia de moneda extranjera y, fundamentalmente, mantener un tipo de cambio fijo cuando ya no era aconsejable.


La ganancia de reservas hasta 2015 y su posterior caída obedecieron principalmente a una política de tipo de cambio casi fijo desde el segundo quinquenio de este siglo. En su momento la moneda no se revaluó lo suficiente, lo cual generó una ganancia exagerada de reservas internacionales. Y, posteriormente, no se devaluó la moneda, lo que se plasmó en pérdida de reservas.


Por la falta de ajuste del tipo de cambio, se sobreajustó el stock de reservas hacia el alza y luego hacia la baja. Y llegamos a tener una crisis de balanza de pagos y un sistema con tipo de cambio dual (oficial y paralelo).


A futuro, el tipo de cambio flexible evitará que ese desajuste ocurra. Sin embargo, necesitamos acumular reservas porque la situación externa es todavía frágil. Y eso se lo hace exportando bienes y servicios, así como promoviendo entradas de capital externo en un marco que sea mutuamente beneficioso al país y a los inversores extranjeros.


Cuánto de eso debiese estar en oro. También es una decisión técnica que responde a las necesidades de tener recursos fácilmente movibles o líquidos. Las 22 toneladas solo son la mitad de las que teníamos antes; y punto.


En unos meses tendremos que reponer seis toneladas de oro para cumplir una ley que hoy no tiene el sentido y propósito original. Se debe relajar esa restricción e impulsar las recomendaciones de los cuerpos colegiados del BCB en la administración de reservas. No hacerlo implicará que el país tenga USD1.000 millones menos de recursos externos solo por cumplir una regla arbitraria.


Aclaro que una parte de las reservas SÍ debe estar en oro en función a los criterios de rentabilidad, riesgo y liquidez, más que una referencia arbitraria.


Presumo que la discusión al respecto se politizará. En este punto, debiésemos consultar a académicos nacionales y extranjeros, así como a organismos internacionales para tener un criterio técnico con la cabeza y no uno que salga del hígado o del corazón. Esperemos que sea así.
 

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