Normalmente las clases medias se forman a la sombra de la Clase Dirigente, que las plasma en función de sus intereses, así ha sido casi siempre desde los Medici y el Renacimiento en Florencia, en la Colonia con la corona española y en la República con los mineros y terratenientes que crearon sus clases medias básicamente en Sucre, La Paz y Cochabamba. Todos ellos han creado sus propias clases medias para gestionar el poder en lo material, pero también en lo intangible y lo simbólico.
Incluso en un primer período de la historia moderna cruceña, las escasas clases medias actuaban como Comité pro Santa Cruz, para la defensa de los intereses regionales, que curiosamente coincidían con los intereses de la clase dirigente, sobre todo en su lucha contra el centralismo. Los intereses cruceños, se decía, coinciden con los intereses de su empresariado agroindustrial.
Sin embargo, con el tiempo, esta nueva clase dirigente, que debía promover y crear su propia clase media de técnicos, pero también de profesionales, investigadores, artistas, no lo hizo. Solo promovió el avance de la investigación y la tecnología para la actividad productiva y comercial, pero descuidó su rol de formador de una nueva cultura, que le dé sustento a su proyecto de sociedad y de país. No leyeron a Gramsci….
Por eso Santa Cruz se fue quedando atrás en todas las ramas de las ciencias sociales, hasta que en los últimos años, no se sabe de dónde, con qué recursos ni por qué motivo, ha nacido una clase media independiente, suelta, sin dueño, heterogénea que todavía no sabe para que lado patea, pero que es libre y no representa más que en una pequeña parte a los intereses de su clase dirigente. Es posible que en parte sean hijos de esa burguesía agroindustrial, pero que han decidido seguir otros caminos.
Hay un divorcio entre empresariado o clase dirigente y nuevas clases medias, divorcio que debilita, pero al mismo tiempo potencia a esa clase media, pues le da una gran independencia para desarrollarse, aunque, aun siendo región rica, lo hace con muy pocos recursos.
En síntesis, hoy santa cruz esta mostrando al país una clase media urbana dinámica, creativa, pero que curiosamente no está ya reflejando los intereses de su clase dirigente, que parece que, como clase dirigente, no quiere dirigir nada. No ha creado fundaciones, instituciones, publicaciones, ONGs, centros de investigación ni nada parecido con lo que hubira podido crear su propia clase media.
¿Cuál es el futuro? ¿Por cuánto tiempo puede continuar a existir esta novedosa clase media cruceña tan original, independiente, creativa, cosmopolita, variopinta y casi anárquica? ¿Será absorbida por el sistema o continuará como “clase suelta”? No hay investigadores que se hayan planteado todavía el tema.