A estas alturas del partido, cuando el 2025 se fue y estamos en el primer día del nuevo año, aparecen los amantes de planificar y los que prefieren que la vida los sorprenda. ¿Cuál hace bien? Leyendo a la psicóloga Marian Rojas Estapé, española que se ha convertido en una célebre escritora, he decidido que su propuesta es la que me gusta más: en lugar de trazarse metas, pensar cómo queremos sentirnos y antes que imponernos logros, priorizar el bienestar físico y el mental.
Resumo aquí sus 7 recomendaciones: Primero, en lugar de solo metas, pensar en cómo queremos sentirnos (feliz, serenos, conectados) y qué necesitamos para lograrlo. Segundo, rodearse de quienes nutren y hacen sacar nuestra mejor versión. Tercero, en lugar de proponerse metas amplias, cambiarlas por acciones concretas y realistas. Cuarto, reconocer qué nos pone en ‘modo supervivencia’ y buscar desecharlos o gestionarlos. Quinto, proponerse acciones específicas para nuestro bienestar, como “dedicar 10 minutos al día a meditar o caminar”. Sexto, soltar lo que estanca. Y, por último, agradecer lo bueno que ya tenemos y ser conscientes de dónde queremos estar emocionalmente.
Y para cerrar con algo de actualidad, ¿Qué fue lo bueno, lo malo y lo feo del año que se fue para los bolivianos? Lo bueno es el ejercicio de la democracia con las elecciones nacionales y las que se vienen en marzo. Lo malo fue la corrupción en el aparato público que heredó un ‘Estado cloaca’. Y lo feo es dejar de intentar, no hay que cansarse, hay que renovar la esperanza y seguir adelante.