La motocicleta es un vehículo de transporte que destaca por su versatilidad y un bajo costo económico y operativo. En los últimos cuatro años se registró un incremento de 138 mil unidades en el parque automotor de motos incorporadas a la circulación vial en nuestra ciudad. El aumento se produjo poco después de la pandemia por el Covid-19 que generó un auge del servicio ‘delivery’ o de entregas a domicilio. Según el IBCE, el 63% del valor de las importaciones desde China son motocicletas.
De acuerdo a datos de la Unidad de Tránsito, más del 80% de los accidentes de motociclistas sucede en Santa Cruz de la Sierra y en términos de proporción, representa el 63.87% del total respecto a los protagonizados por otros vehículos. Esos accidentes se registran, en promedio, cada hora en la capital cruceña. Por día pueden ocurrir hasta 22 casos y cada 48 horas un desenlace fatal para conductores y/o acompañantes. La imprudencia y la falta de cumplimiento de las normas básicas de tránsito son señaladas como causas principales de desgracias que golpean a las familias de los accidentados.
Con las excepciones que necesariamente tienen que hacerse, parece ‘in crescendo’ el número de motociclistas que, acelerando a fondo y sin llevar al menos puesto el casco de seguridad, temerariamente desafían a la muerte en nuestras calles, avenidas y carreteras. Se han convertido en una auténtica ‘plaga’ muy difícil controlar. Faltaba más en una urbe que no tiene resueltos los complejos problemas relacionados con su caótica e insegura circulación vehicular.