Se produjo en Córdoba, Colombia. Una historia inusual llamó la atención nacional. Una bebé recibió un nombre muy peculiar ya que sus padres la registraron como Chat Yipiti Bastidas Guerra.
Nada más conocerse la noticia, las redes han estallado de comentarios que cuestionan la decisión de los padres.
Los padres de familia en la era digitalEste caso no pasó desapercibido. En medios televisivos, emisoras locales y plataformas digitales, el tema se convirtió en tendencia. Desde comentarios burlescos hasta otros que destacan la creatividad de los padres, ya que el nombre de su hija se escucha prácticamente igual al de la inteligencia artificial más popular en el mundo, Chat GPT.
Se destaca el gesto que refleja la época tecnológica en la que se vive. También hay comentarios que proyectan el futuro de Chat Yipiti y observan que el nombre podría ser un motivo que marque la vida de la menor con bullying, estigmas o dificultades en su desarrollo personal.
Más allá del nombre, la noticia deja en evidencia hasta qué punto las tendencias digitales dejan una brecha enorme entre lo virtual y la vida real. La influencia puede ser tan grande como para interferir en decisiones personales o familiares tan importantes, como lo es el nombre de un hijo.
Colombia y los nombres inusualesEl país cafetero se destaca por la singularidad en los registros de nombres a los recién nacidos. En años anteriores la registraduría de Colombia dio a conocer inscripciones con nombres tan singulares como Arte, Tea, Ebenezer, Gaspar o Mafalda.
Sin embargo, la misma entidad afirmó que ha tenido que intervenir en hechos que podrían interferir en la dignidad del menor. Algunos de los nombres de los cuales negaron el registro son: Satanás, Miperro o Warnerbro.
Chat Yipiti sería la única persona en Colombia registrada bajo esa denominación, un hecho que abre debate sobre los límites de la era digital y la realidad ante la responsabilidad de los padres al nombrar a sus hijos.
El país cafetero se destaca por la singularidad en los registros de nombres a los recién nacidos. En años anteriores la registraduría de Colombia dio a conocer inscripciones con nombres tan singulares como Arte, Tea, Ebenezer, Gaspar o Mafalda.
Sin embargo, la misma entidad afirmó que ha tenido que intervenir en hechos que podrían interferir en la dignidad del menor. Algunos de los nombres de los cuales negaron el registro son: Satanás, Miperro o Warnerbro.
Chat Yipiti sería la única persona en Colombia registrada bajo esa denominación, un hecho que abre debate sobre los límites de la era digital y la realidad ante la responsabilidad de los padres al nombrar a sus hijos.